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EE UU malgasta los fondos de su plan para formar policía iraquí

Washington, 24 oct (EFE).– El programa creado por el Gobierno de Estados Unidos para formar a la policía iraquí y garantizar la seguridad del país tras la retirada estadounidense malgasta su presupuesto y podría convertirse en un “pozo sin fondo”, indicó hoy un informe oficial.

Sólo el 12% de los fondos del programa del Departamento de Estado para ese fin se dedica efectivamente a la formación y el desarrollo de las fuerzas armadas iraquíes, según el informe de auditoría, firmado por el Inspector General Especial de Estados Unidos para la Reconstrucción de Irak (Sigir, por su sigla en inglés).

La “mayor parte del dinero” atribuido al programa se destina a la seguridad y a los gastos de alojamiento y manutención de las personas encargadas de formar a los policías, señala el documento de Sigir, una agencia creada por el Congreso de EE UU para prevenir el fraude y el abuso de los fondos destinados a la reconstrucción.

El anuncio de la retirada completa de las 40.000 tropas estadounidenses a finales de año convierte al programa de formación de fuerzas armadas en una de las piedras angulares de la política de Washington en Irak.

Ese programa depende, desde el pasado 1 de octubre, del Departamento de Estado, que asumió la responsabilidad de parte del Departamento de Defensa.

No obstante, la rama del Ejecutivo responsable de la política exterior “no tiene una evaluación actualizada de la capacidad de las fuerzas policiales iraquíes sobre la que basar su programa”, y éste no es “lo suficientemente integral y detallado como para especificar qué objetivos deben alcanzarse”.

“Sin objetivos, fines ni medidas de evaluación específicas, el Programa de Desarrollo de la Policía (PDP) podría convertirse en un pozo sin fondo para los dólares estadounidenses previstos para asesorar y entrenar a las fuerzas policiales iraquíes”, subraya el informe.

El coste por persona encargada de la formación ha subido de 2,1 millones en 2009 a 6,2 millones de dólares a finales de 2010, a pesar de que el número de asesores ha caído considerablemente, de 350 en 2009 a 115 en julio de este año.

El Departamento de Estado prevé cubrir esos gastos extra del programa con los fondos que no utilizó en los años fiscales 2010 y 2011, lo que podría aportar entre 200 y 300 millones de dólares que se sumarían a los 887 millones que ha solicitado para el plan en 2012.

“Los continuos recortes al programa, la previsión de recurrir a fondos no utilizados, y la falta de transparencia respecto al uso de fondos del programa para gastos de embajada -como seguridad, gastos de manutención y aviación- levantan sospechas sobre los requisitos de financiación del programa”, indica el informe.

El Sigir también apunta a que las autoridades iraquíes no valoran especialmente el programa, y que incluso han sugerido a Washington que “tome el dinero del plan y lo dedique a algo que pueda beneficiar al pueblo estadounidense”.

“No lo quiero. Y no voy a pedir que se mantenga”, dijo el ministro adjunto de Interior iraquí, Adnan al-Asadi, en un encuentro con representantes de Sigir este mes, según la agencia.

El viernes, después de que el presidente Barack Obama anunciara la retirada completa de las tropas, el portavoz del Departamento de Estado Mark Toner aseguró que esa rama del Ejecutivo está “muy preparada” para asumir las responsabilidades restantes de Estados Unidos en Irak.