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El Consejo Nacional Sirio apoya una intervención militar en su país

Foto: REUTERS/Goran Tomasevic

(París, 28 febrero. EFE).- El presidente del Consejo Nacional Sirio (CNS), Burhan Galiun, aseguró hoy que su grupo, la mayor organización opositora en el exilio, no se opone a una intervención militar extranjera en el país a condición de que se haga en el marco del plan de la Liga Árabe y de manera concertada.

“Si debe utilizarse la fuerza, que se utilice, pero en el marco del plan árabe y de la coordinación entre el grupo árabe, el europeo, el turco…”, indicó en una entrevista concedida a la emisora “France 24”.

Galiun se mostró contrario a “cualquier intervención individualista que no responda al plan general para la resolución del problema”.

“Defendemos el apoyo al Ejército (Libre sirio) por todos los medios”, indicó el representante del CNS, que en la entrevista realizada en francés reiteró los llamamientos de su organización.

“Hemos pedido la creación de corredores humanitarios, lo que también es una forma de intervención, y pedimos también la creación de una zona segura en un espacio preciso del noroeste del país para permitir a soldados que defeccionan estar protegidos y continuar luchando contra el régimen”, añadió Galiun.

El líder opositor mantuvo que el régimen de Bachar al Asad “ha perdido su legitimidad y credibilidad”, dos requisitos que consideró necesarios para poder entablar un diálogo con él, pero reiteró que su grupo siempre se ha mostrado “dispuesto a entablar negociaciones para preparar la transición hacia una Siria democrática”.

El representante de la oposición subrayó la necesidad, no obstante, de que Al Asad deje el poder antes de entrar en esa hipotética negociación, y se mostró partidario de que Al Asad sea presentado ante la Justicia.

“Creo que alguien que ha asesinado a su pueblo durante años debe ser castigado, pero si la población siria, para evitar más víctimas, acepta que salga del país -matizó- lo discutiremos”.

Galiun que cifró en “más de 20.000” el número de víctimas, precisó que esa conversación deberá mantenerse “con los revolucionarios, con la gente que ha perdido a sus hijos, hermanos, amigos, porque son ellos quienes tienen el derecho de decir si aceptan o no” su salida.

A quienes todavía apoyan al presidente les indicó que “ya es hora de saltar de un barco que se va a hundir de todas maneras, y prometió que la Siria por la que trabajan “no será la de la venganza y la discriminación”, sino un “Estado de derecho capaz de devolver la fraternidad entre los sirios”.