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Colombia celebrará elecciones regionales entre denuncias de corrupción y violencia

Foto: EFE/CHRISTIAN ESCOBAR MORA

BOGOTA, 28 octubre 2011 (AFP) – Colombia celebrará elecciones regionales este domingo en medio de denuncias de corrupción y violencia que plantean un desafío para el presidente Juan Manuel Santos, y en las que el izquierdista Gustavo Petro, un ex guerrillero del M-19, se perfila para ganar la alcaldía de Bogotá.

Cerca de 30 millones de colombianos deben elegir a 32 gobernadores y 1.103 alcaldes, así como a asambleas departamentales y concejos municipales para un periodo de cuatro años.

El cargo en juego más importante, la alcaldía de Bogotá, sacudida por un escándalo de corrupción por el cual fue suspendido y detenido preventivamente el edil izquierdista Samuel Moreno, podría quedar en manos del progresista Gustavo Petro, uno de los primeros en denunciar las irregularidades en la capital colombiana.

Petro, un excongresista que perteneció a la guerrilla nacionalista M-19, desmovilizada hace más de 20 años, acude a estos comicios con el movimiento Progresistas, que formó este mismo año al renunciar al partido Polo Democrático, tras sus denuncias de corrupción en la alcaldía de la capital, bajo su control durante los últimos 10 años.

Las encuestas más recientes le dan una intención de voto de entre 30% y 22%, y todas lo colocan en primer lugar, por encima del exalcalde de centro derecha Enrique Peñalosa y de la independiente Gina Parody.

En el panorama general del país, las elecciones de este domingo plantean un doble reto al gobierno de Santos, que deberá garantizar la seguridad en un contexto de creciente violencia, con 41 candidatos asesinados entre febrero y octubre, y la transparencia en medio de numerosas denuncias sobre infiltración de grupos ilegales en las campañas electorales en busca de controlar el poder local.

“El presidente se juega su popularidad en estos comicios. Se verá comprometida si no logra desmontar en las regiones los poderes fácticos asociados al delito”, dijo a la AFP el politólogo Rubén Sánchez, catedrático en la Universidad del Rosario, de Bogotá.

“Habrá que ver a quién se elige y a quién representan los funcionarios electos, porque hay muchos nichos para que grupos de exparamilitares, narcotraficantes o la propia guerrilla retengan el poder en las regiones, y eso entorpecería mucho los proyectos de Santos”, señaló.

Esta semana, el mandatario hizo un llamado a rechazar esas influencias: “El domingo millones de colombianos escogeremos a nuestros mandatarios regionales y es el momento ideal para que a través del voto castiguemos a los corruptos y elijamos a los más probos, los más capaces y los más honestos“, instó Santos.

Según la ONG colombiana Misión de Observación Electoral (MOE), estos comicios presentan importantes riesgos de influencia e infiltración de grupos violentos, que buscan acceder a los recursos económicos que reciben las regiones por las regalías petroleras y mineras o para asegurarse la tolerancia de las nuevas autoridades hacia sus actividades ilegales.

En particular, la MOE hizo un llamado urgente esta semana en relación a la situación de Medellín (noroeste), la segunda ciudad de Colombia, donde alertó sobre “la permanente presencia de actores armados en las comunas (barriadas populares)”.

“Hay grupos armados en campaña, que imponen restricciones a la movilidad y al proselitismo político”, dijo a la AFP Patricia Fernández, delegada e la MOE en Medellín.

A lo largo de la campaña electoral, diversos grupos han cuestionado la forma de selección de candidatos que hacen los partidos.

Los partidos políticos con personalidad jurídica están autorizados para dar avales a los candidatos. Algunos los escogen internamente según sus propias normas, por ejemplo con primarias. Pero otros pactan con otras agrupaciones y aceptan solicitudes de personajes fuertes en la región que requieren del aval.

“Hay una gran aberración en el sistema electoral colombiano, y es que los particulares buscan los avales de los partidos políticos para sus candidaturas. En la práctica, el candidato escoge al partido que le acompañará, y no al revés”, señaló Sánchez.