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Quito envía ayuda a los afectados por las lluvias en El Salvador

Quito, 31 oct (EFE).- El Gobierno de Ecuador enviará mañana un cargamento de ayuda humanitaria para los damnificados de los temporales en El Salvador, que incluirá equipos y asistencia para personas discapacitadas, informó hoy la Vicepresidencia en Quito.

El cargamento, que será transportado en un avión de la Fuerza Aérea Ecuatoriana (FAE), alcanza las 14 toneladas y consta de víveres, agua y vituallas, además de médicos especialista en prestar asistencia a personas con discapacidad.

La entrega de la ayuda se da luego de una petición que había formulado en días pasados el vicepresidente salvadoreño, Salvador Sánchez, a su homólogo ecuatoriano, Lenin Moreno, quien adelanta en su país un amplio programa en favor de las personas con discapacidad.

El cargamento incluye galletas, chocolates, arroz, azúcar y agua, así como 20 sillas de ruedas, otras 20 para labores de evacuación de personas con discapacidad, 20 camas de hierro, 20 colchones y 20 muletas, precisó la vicepresidencia en un comunicado.

Asimismo, una brigada de la misión “Manuela Espejo”, el programa de la Vicepresidencia ecuatoriana, viajará a El Salvador “para brindar ayuda en salud a las personas con discapacidad y a los salvadoreños que necesiten” asistencia médica.

El vicepresidente Moreno, quien ordenó el envío de la ayuda, expresó su solidaridad con el pueblo salvadoreño “en estos momentos de crisis y dolor para miles de familias del país centroamericano” afectado por “la violencia de la naturaleza y las lluvias”.

El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, señaló recientemente que el temporal impuso récords históricos de lluvia en su país, lo que “significó que se desbordaran casi todos los ríos del país y que se anegara el 10 por ciento del territorio”.

Según el mandatario, El Salvador sufrió pérdidas por unos 650 millones de dólares y necesitaría al menos 1.500 millones para reconstrucción, aunque aclaró que esas son aún cifras preliminares.

Las lluvias causaron más de un centenar de muertos, miles de damnificados y graves daños en El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Costa Rica.