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Unesco afronta su crisis más grave tras la admisión de Palestina

París, 1 nov (dpa) – La admisión de Palestina como miembro de pleno derecho de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) ha sumido a este organismo en una de las crisis más graves en sus 65 años de historia.

Como Estados Unidos teme que los palestinos, enemigos de Israel, se puedan beneficiar de los fondos de la Unesco, ha cerrado por primera vez el grifo de sus aportaciones. Tel Aviv, entre tanto, se está planteando adoptar medidas similares. Y eso supone que en el peor de los casos haya que cancelar proyectos y borrar empleos. Los rumores de que países acaudalados como China o Arabia Saudí quieran tomar cartas en el asunto no se han confirmado de momento.

Para muchos de los 2.000 empleados de la organización, los ánimos están tocando fondo. “Pienso en las miles de niñas y mujeres en Afganistán, África y en todo el mundo que han aprendido a leer con la ayuda de la Unesco”, declaraba la preocupada directora, Irina Bokova, con la mirada puesta en el programa de alfabetización. Hay que hacer todo lo posible para garantizar que el trabajo de la organización no sufre, añadió.

Pero esto será complicado. Estados Unidos es, de lejos, el mayor donante de la Unesco, por delante de Japón y Alemania. Washington tenía previsto contribuir con un 22 por ciento al presupuesto para dos años (de 653 millones de dólares), pero ya antes de la votación de la asamblea general, celebrada el lunes, había amenazado con las posibles consecuencias de un resultado pro palestino.

“No nos está permitido por ley financiar organizaciones que acepten como miembros a los palestinos”, dijo la secretaria de Estado, Hillary Clinton. Y en París se sabía.

Sin embargo, para algunos Estados miembro de la Unesco este argumento no era válido. Hace tiempo que existe una gran mayoría de países que apoyan la causa palestina, según fuentes de la organización. Y muchos consideraban que por una vez tenía que pasar algo. El “problema financiero” planteado por Estados Unidos sonó a algunos incluso como chantaje y reforzó su convicción de votar por el “sí”.

Entre los círculos de las delegaciones se habla también de que países como Arabia Saudí o China habían manifestado la posibilidad de asumir las eventuales pérdidas financieras que se derivaran de la admisión de Palestina. Al final, el éxito fue más que claro: 107 votos a favor frente a 14 en contra.

Estados Unidos y sus pocos aliados, entre ellos Alemania, Canadá o los Países Bajos, tuvieron que asumir una amarga derrota. Habían argumentado que la inclusión de Palestina sólo sería perjudicial mientras no haya nuevas negociaciones de paz con Israel ni una decisión sobre la admisión en la ONU.

Por el momento no queda claro si la decisión tomada el lunes tendrá repercusiones en otras organizaciones pertenecientes a Naciones Unidas. El voto a favor de Palestina en la Unesco se produce en medio de las conversaciones en la organización matriz de Nueva York. Allí, el presidente palestino, Mahmud Abbas, solicitó el pasado 23 de septiembre la admisión de Palestina como Estado independiente.

Actualmente, un comité está analizando si los palestinos cumplen las condiciones estipuladas en la Carta Magna de la ONU para su admisión. No obstante, Estados Unidos podría vetarla en el Consejo de Seguridad. Y actualmente, esta parece la opción más probable.

Por otro lado, no sería la primera vez que la Unesco se queda sin financiación estadounidense. En 1984 el país abandonó la organización, argumentando una politización antioccidental y mala gestión. Según Washington, eso había apartado a la Unesco de sus principios fundamentales, pues servía más bien a los intereses políticos de sus Estados que al espíritu internacional de la organización.

El regreso no se produjo hasta 2003. Y ahora, la organización famosa por su programa de Patrimonio Mundial de la Humanidad y el fomento de la educación, teme que no haya un segundo retorno.