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Internacionales

Peregrinación a La Meca bajo la sombra de la «Primavera Árabe» (+fotos e infografía)

Foto: AFP PHOTO/FAYEZ NURELDINE

El Cairo, 3 nov (dpa) – Todos los años, cuando unos tres millones de peregrinos se dan cita en Arabia Saudí para peregrinar a La Meca («hajj»), algún incidente de gran alcance lo ensombrece, ya sea el pánico a la gripe aviar, las inundaciones o la crisis económica.

Este año, la fecha está dominada por la primavera árabe y la agitación política, aunque muchos de los peregrinos llegan desde fuera de la región.

«Vengo a dar gracias a Alá porque hemos sido liberados», dice el libio Saeed Abdullah en La Meca. «Rezaré por la seguridad de mi país durante el ‘hajj'», añade. El hombre ha viajado desde Bengasi, la ciudad que se erigió como el corazón de la revolución libia.

Las protestas en pro de la democracia y la libertad, que ya han derrocado a tres líderes políticos en el norte de África, generan tanto amigos como enemigos. Mientras Arabia Saudí saludó el levantamiento libio contra su viejo rival, Muamar al Gadafi, envió tropas al vecino Bahréin para sofocar las manifestaciones pro democráticas chiitas contra la gobernante familia sunita.

El reino, rico en petróleo, ha instado a los peregrinos a olvidarse de los tumultos y tensiones en los distintos países y concentrarse en la religión. Y ha advertido contra la distribución de propaganda política.

Infografía: AFP

«Estamos dispuestos a hacer frente a cualquier acontecimiento, sea cual sea. Nuestros medios son pacíficos… excepto para quienes quieran atacar, pues se lo impediremos con todos nuestros medios», dijo el ministro del Interior, Naif bin Abdel Aziz, recientemente designado príncipe heredero saudí.

Hay también quienes temen el trato que pueda dárseles en el reino que alberga los lugares más sagrados del islam. En septiembre, cientos de egipcios que regresaban de una peregrinación menor, conocida como «umrah», se quejaron de que habían sido «deliberadamente humillados» mientras estuvieron varados una semana en el aeropuerto de Jeddah.

Otros señalaron que habían sido agredidos por agentes de seguridad saudíes por «llevar a juicio al (derrocado Hosni) Mubarak». Agentes saudíes y egipcios lo negaron y atribuyeron el desacuerdo al exceso de equipaje.

Pero el tema más candente es la enemistad entre Riad y Teherán sobre una supuesta trama iraní para matar al embajador saudí en Washington. Mientras que Irán niega rotundamente estar implicado, Arabia Saudí está tomando en serio la teoría.

La rivalidad entre ambos países viene de lejos, pues los dos se ven a sí mismos como guardiarnes del mundo musulmán y los dos tienen reservas petroleras.

Ante este panorama, los religiosos instan a los peregrinos a centrarse exclusivamente en la fe y sacar la política de sus mentes. «La alegría del cambio y el derrocamiento de los tiranos es fantástico, y veo a la gente dándose la enhorabuena por ello, pero no creo que esta actitud prevalezca durante el ‘hajj'», dijo el religioso iraquí Sheij Mohannad al Rikabi.

Los rituales del «hajj» comienzan mañana y alcanzarán su punto culminante el sábado, cuando los peregrinos se reúnen desde el alba al anochecer en el monte Arafat, donde el profeta Mahoma pronunció su sermón de despedida hace 14 siglos.

Una ocasión que podría suponer también una oportunidad para que los peregrinos intercambien impresiones sobre los últimos acontecimientos en Yemen y Siria, donde las protestas pro democráticas están siendo violentamente sofocadas.

Foto: AFP PHOTO/FAYEZ NURELDINE

Foto: AFP PHOTO/FAYEZ NURELDINE

Foto: AFP PHOTO/FAYEZ NURELDINE

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