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Opositores en Nicaragua temen violencia tras candidatura «ilegal» de Daniel Ortega

Managua, 3 nov (dpa) – Un grupo de intelectuales, exmilitares y comandantes sandinistas disidentes dijeron hoy que temen violencia en Nicaragua tras las elecciones del próximo domingo, porque la candidatura del presidente Daniel Ortega «es ilegal» y el proceso electoral «está viciado desde el principio».

La posición de los opositores fue plasmada en un pronunciamiento leído en rueda de prensa por el comandante sandinista Henry Ruiz, ex ministro de Planificación del primer gobierno de Ortega (1979-1990).

«Vamos a estas elecciones con un presidente que se presenta a la reelección (pero está) inhibido por la Constitución», y «bajo la sombra del fraude realizado en las elecciones municipales de 2008», indicó el texto, firmado entre otros por las poetas Gioconda Belli y Michelle Najlis y el ex comandante sandinista Víctor Tirado.

Moisés Hassan, ex miembro de la primera junta de gobierno sandinista (1979-1981), dijo que «es difícil predecir lo que estará ocurriendo» si personas inconformes con los resultados inician protestas. «Lo que deseamos es que la democracia gane», agregó.

Hassan, que también firmó el comunicado, acusó a Ortega de violar con su candidatura una prohibición constitucional que impide ser presidente más de dos veces y en dos períodos continuos, como es el caso del mandatario.

«El dilema ciudadano es admitir el avance de una dictadura personal o dinástica, o impedirla con su voto el 6 de noviembre», resaltó el documento, que instó a acudir «masivamente» a las urnas.

En su pronunciamiento, los disidentes pidieron a los partidos y alianzas políticas inmersas en la campaña evitar «movilizaciones triunfalistas que puedan causar confusión y disturbio» hasta que no sea contado el último voto depositado en casi 13.000 juntas del país.

También pidieron al Ejército que mantenga «su carácter nacional, apolítico y apartidario», y que no participe en acciones represivas en caso de que se produzcan protestas de opositores civiles.

«Llamamos a los altos mandos y tropas (del Ejército) a que protejan el material electoral y desempeñen sus funciones evitando caer en enfrentamientos o prestar sus fuerzas a la represión del pueblo», destacó el informe.

Mientras tanto, el grupo cívico Etica y Transparencia (EyT), que no fue acreditado para supervisar los comicios, hizo un llamado «a que cada nicaragüense trabaje como observador» y reporte a ese organismo las anomalías que detecte en la jornada electoral.

Roberto Courtney, director de EyT, dijo en rueda de prensa que no confía en los directivos de un tribunal electoral «claramente vinculado a fraudes en elecciones anteriores y que ha sido absolutamente infiel en el manejo de su presupuesto, con pérdidas de hasta un tercio» de las partidas asignadas por el Ejecutivo.

Courtney invitó a la población a participar «como observadores ciudadanos» vigilando el proceso de votaciones y reportando posibles irregularidades en una página web creada para tal fin.

Unos 3,4 millones de personas están habilitadas para ejercer el sufragio y elegir un presidente, un vicepresidente, 90 diputados del Congreso y 20 del Parlamento Centroamericano (Parlacen).