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Rasmussen avisa a Assad que la única salida es satisfacer deseos de los sirios

Foto: REUTERS/Thierry Roge

Copenhague, 4 nov (EFE).- El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, atacó hoy con dureza al régimen sirio y le advirtió de que la única solución a su crisis política es “satisfacer los deseos de libertad y democracia de la población”.

“Condeno al máximo la actitud de las fuerzas de seguridad y sus ataques a la población civil”, dijo Rasmussen en Copenhague en rueda de prensa conjunta con la primera ministra danesa, Helle Thorning-Schmidt.

Rasmussen, que se refirió a Siria como “país dictatorial”, no obstante, diferenció este caso con el de Libia y recordó que no existe por el momento un mandato de la ONU para realizar un ataque contra aquél ni el “apoyo activo” de los países de la región.

Tras una visita no anunciada previamente el pasado lunes a Trípoli, Rasmussen había descartado “totalmente” una intervención militar en Siria, asegurando que la Alianza no tiene “ninguna pretensión en tal sentido”.

El secretario general de la OTAN se mostró hoy “animado” y “con mucha esperanza” respecto del futuro de Libia y dijo no tener ningún elemento para dudar de las intenciones democráticas del nuevo régimen, una opinión compartida por Thorning-Schmidt.

Rasmussen no quiso entrar a valorar la situación política en Grecia, país al que definió como “aliado fiel y estable” que había cedido instalaciones para la operación en Libia, aunque admitió que la OTAN le concede una importancia “muy grande” a la crisis económica y sus efectos en los socios de la Alianza.

De ahí que defienda la adopción de soluciones multinacionales frente a las nacionales, que permitan ahorrar gastos a los países, señaló Rasmussen en una rueda de prensa posterior a su reunión con la socialdemócrata Thorning-Schmidt.

Fue la primera vez que el liberal Rasmussen, primer ministro danés entre 2001 y 2009, se entrevistó con la nueva jefa de Gobierno y antigua rival política, cuyo bloque de centro-izquierda puso fin con su triunfo electoral hace dos meses a una década de dominio de la derecha en Dinamarca.