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AFP: “El Chacal”, la influencia de su padre y una crianza marxista lo llevaron a la lucha armada

Foto: AP Photo/Michel Lipchitz / Archivo

CARACAS, 5 noviembre 2011 (AFP) – El célebre terrorista venezolano “Carlos El Chacal”, quien será juzgado por segunda vez en Francia, creció marcado por su padre comunista, un partidario de la lucha armada que lo educó en casa con maestras marxistas para que no le inculcaran el catolicismo en la escuela.

Ilich Ramírez Sánchez, más conocido por su apodo de “Carlos El Chacal”, llevó hasta las últimas consecuencias los preceptos de su padre, participando en sangrientos atentados por la causa palestina primero y con la Facción Ejército Rojo alemana después, relató a la AFP su hermano menor, Vladimir.

A partir del lunes, Ilich, que se encuentra recluido a perpetuidad en Francia, será juzgado por segunda vez en París por cuatro atentados cometidos en los años 1980 que provocaron 11 muertos.

José Altagracia Ramírez, quien se declaró ateo cuando estudiaba para ser sacerdote católico y transfirió su fe al marxismo leninismo, le transmitió su fanatismo a sus tres hijos, llamados Ilich, Lenin y Vladimir, en honor al líder de la revolución bolchevique.

Pero de los tres, Ilich, nacido el 12 de octubre de 1949, fue quien más asimiló las enseñanzas de su padre.

“Indudablemente, papá le inculcó a Ilich -quien ingresó a las juventudes comunistas con sólo 12 años- la necesidad de incorporarse a la lucha internacional en contra del imperialismo”, explicó Vladimir, quien por su diferencia de edad con sus hermanos creció más apartado de ese “régimen tan estricto”.

El acaudalado abogado de ideas comunistas adoctrinó a su hijo Ilich desde su más temprana infancia en Caracas, durante la dictadura de Marcos Pérez Jiménez (1948-1958), cuando el Partido Comunista venezolano tomó las armas siguiendo el ejemplo de la guerrilla de Fidel Castro, que por ese entonces combatía en la Sierra Maestra en Cuba.

Sin embargo, el padre de “Carlos” no ingresó a la guerrilla como lo hicieron cientos de venezolanos en los años 1960, cuando la revolución en Venezuela se convirtió en una prioridad para Fidel Castro tras su triunfo en Cuba.

En 1966, José Altagracia envió a sus tres hijos a vivir a Londres junto a su madre, Elba María Sánchez, de quien ya estaba divorciado. Quería que tuvieran “todas las ventajas a nivel formativo”, que estudiaran en Inglaterra, Francia y Alemania, y después “regresaran a Venezuela para incorporarse al mundo revolucionario”, contó Vladimir Ramírez.

Dos años después de llegar a Europa, Ilich y Lenin partieron a estudiar a la universidad soviética Patrice Lumumba, en plena guerra de Vietnam.

Ilich invitó entonces a Lenin a partir hacia los campos de entrenamiento en Jordania, pero “él no quiso, prefirió formarse como revolucionario a nivel intelectual”, contó Vladimir, quien al igual que Lenin y su madre, regresó después a Venezuela.

El primogénito separó entonces su camino del resto de su familia.

A Vladimir le dijo que se iba a quedar en Inglaterra a estudiar y, como sus padres, aquél no supo que su hermano estaba involucrado en la lucha armada hasta después de que matara a dos policías franceses y a un informante en la calle Toullier de París en 1975.

Ilich Ramírez se había integrado al Frente Popular de Liberación de Palestina (FPLP) del marxista George Habache, que perpetraba atentados en Europa.

En 1975, “Carlos” lideró la toma de rehenes en la sede de la OPEP en Viena.

Tras un pasaje por la Facción Ejército Rojo alemana, una organización surgida de las frustraciones del movimiento estudiantil de 1968 que perpetró sangrientos atentados en Alemania Federal, Ilich fue detenido en 1994 por los servicios secretos franceses en Sudán.

Para Vladimir, militante del Partido Socialista Unido de Venezuela del presidente Hugo Chávez, ser familiar de “Carlos” no ha alterado su vida, salvo en “la profundización” de su ideología revolucionaria.

“Para la gente que ha vivido cerca de nosotros, hemos sido más bien motivo de curiosidad”, aseguró Vladimir, un ingeniero civil, casado y con dos hijos, consciente de que está “sometido al control” de los servicios de seguridad del país.

Rosa, la hija de 25 años de Ilich con la alemana Magdalena Kopp, con quien militó en la Facción Ejército Rojo, vivió en Venezuela de 1992 a 1996 y actualmente reside en Alemania.

José Altagracia Ramírez falleció en el noveno aniversario de la detención de su primogénito, el 15 de agosto de 2003. Elba María Sánchez, aquejada de Alzheimer, vive actualmente en Valencia, estado Carabobo, al igual que Lenin, un ingeniero electricista, casado y con dos hijos.

Vladimir, de 53 años, es quien actualmente lidera, incansable, una campaña para reclamar al Estado venezolano la repatriación de su hermano, a quien no ha visto desde que se despidieron en Londres, el 10 de octubre de 1974.