X

Internacionales

Pinzón revela que informantes y desertores fueron claves para la captura de «Alfonso Cano»

Video: Noticias Uno 8/11/2011

BOGOTA (AP) – El ministro de Defensa Juan Carlos Pinzón afirmó el martes que fueron informantes y también desertores de las Farc los que aportaron pistas para dar con Alfonso Cano, el máximo líder de esa guerrilla.

«Hoy en día esas estructuras suelen estar bastante penetradas. Terminando siendo esta misma gente la que se traiciona entre sí, lo que termina brindando información que al final genera precisamente estas operaciones y genera precisamente este tipo de resultados», dijo Pinzón en una entrevista con la radio Caracol.

El Ministro no dio detalles de cuántos fueron los rebeldes que aportaron datos, si están o no aún en las filas de las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) y sólo agregó que todavía se analiza el pago de una eventual recompensa.

El Gobierno colombiano ofrecía 5.000 millones de pesos (unos 2,6 millones de dólares) por datos que llevaran a la captura de Cano, de 63 años, cuyo verdadero nombre era Guillermo León Sáenz Vargas.

Cano cayó muerto de tres tiros por parte de la fuerza pública el viernes en una zona rural del municipio de Suárez, en el departamento de Cauca y a unos 350 kilómetros al suroeste de Bogotá.

Su cadáver fue trasladado primero a Popayán, capital del Cauca, y el sábado por la noche a la morgue central en Bogotá, donde aún permanece a la espera del papeleo para ser entregado a sus parientes.

Cuando el presidente Juan Manuel Santos era ministro de Defensa (2006-2009) el Gobierno pagó una recompensa también de 2,6 millones de dólares a un informante que aportó datos sobre Raúl Reyes, miembro del secretariado de las Farc –el mando colegiado de siete miembros–, quien cayó en un bombardeo de la fuerza pública en marzo de 2008. Santos dijo entonces que el informante y su familia se encontraban fuera del país.

También pagó una recompensa de 1,3 millón de dólares a un exguerrillero y tres informantes por la muerte de Iván Ríos, otro miembro del secretariado, asesinado por uno de sus lugartenientes en marzo de 2008.

En tanto en septiembre de 2010 el entonces comandante de las Fuerzas Militares, almirante Edgar Cely, aseguró que uno de los hombres de seguridad de Víctor Julio Suárez, alias Jorge Briceño o Mono Jojoy, había aportado información que terminó con la muerte del jefe militar de las FARC tras un bombardeo en el sur del país.

La ubicación del lugar donde se encontraba Cano se conocía desde «hace semanas» pero se intentaba confirmar con distintas fuentes, aseguró Pinzón.

La operación militar se lanzó el viernes a las 1330GMT y el bombardeo, con ocho bombas de 500 kilos cada una arrojadas alrededor de la pequeña casa donde estaba Cano, se demoró unos tres minutos, aseguró el comandante de la Fuerza Aérea general Tito Pinilla.

Las dificultades de la operación, agregó el oficial en entrevista telefónica con The Associated Press, estuvieron dadas por la zona donde estaba la casa, a unos 2.900 metros sobre el nivel del mar y en medio de las montañas.

Al contrario de otros campamentos rebeldes, en general de mayor extensión y en medio de la selva, el área donde estaba Cano no llegaba a un kilómetro cuadrado y era a campo abierto, aseguró el oficial.

Pinilla dijo que a unos 700 a 800 metros de la morada de Cano había otro campamento de los miembros de su seguridad, quienes respondieron el ataque con ametralladoras. Dos soldados resultaron levemente heridos y los helicópteros recibieron algunos impactos, pero ninguno en puntos clave como sus motores.

Cano sobrevivió al bombardeo, pero no así otros tres rebeldes que estaban con él , dos hombres y una mujer. El jefe rebelde cayó muerto de tres tiros por parte de tropas de tierra al final de la jornada, pero aún no ha quedado totalmente claro cómo logró ocultarse a lo largo de todo el día viernes.

El presidente Santos explicó que tomó mucho tiempo sacar el cadáver de Cano del área y confirmar su identidad con huellas digitales por parte de agentes del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía General.