X

Internacionales

Condenan a seis años de prisión a un matrimonio por permitir la mutilación de su hija en España

Teruel (España), 9 nov (EFE).La Fiscalía española solicitó seis años de cárcel para un matrimonio de Gambia que reside en ese país, por presuntamente practicar o consentir la mutilación genital de su hija cuando apenas contaba con un año de edad.

La Fiscalía entiende que la ablación se llevó a cabo en España ya que no consta que la niña viajara fuera del país, aunque sus progenitores aseguran que la practicaron los abuelos maternos en su país de origen.

María del Carmen Modrego, fiscal encargada del caso que hoy se juzga en la Audiencia de Teruel, provincia española en la que reside el matrimonio, explicó a la prensa que la mutilación genital fue detectada por los facultativos que revisaron a la niña a los 12 meses de vida, ya que en la realizada a los 6 todo estaba normal.

Los progenitores de la menor se enfrentan a una condena de seis años de cárcel, una pena «gravísima», según la fiscal, quien no ha solicitado la retirada de la custodia porque existe «una buena relación de afectividad» entre padres e hijos.

El abogado de la defensa, por su parte, pide la libre absolución de sus clientes alegando que la mutilación genital se produjo fuera del territorio español y que lo llevaron a cabo los abuelos maternos de la menor.

No obstante, según la fiscal, la niña llegó a España el 4 de septiembre de 2009 y desde entonces ya no consta que saliera del país.

Se trata del primer caso de mutilación femenina que llega a los tribunales en España, ya que los anteriores casos fueron archivados tras la fase de instrucción al acreditar que los hechos ocurrieron en los países de origen.

La ablación femenina consiste en la extirpación total o parcial de los genitales externos por motivos culturales y no terapéuticos.

En España está penada con hasta 12 años de prisión y la retirada de la patria potestad de la menor.

UNICEF estima que 70 millones de niñas y mujeres han sido sometidas a la ablación en África, aunque en los últimos años ha aumentado en Europa, Australia, Canadá y Estados Unidos como consecuencia de la inmigración