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Papa Francisco: «La iglesia siempre debe ser reformada porque sus miembros son pecadores»

Foto: Maurizio Brambatti/ EFE

(Ciudad del Vaticano, 9 de noviembre- EFE).- El papa Francisco dijo hoy que «la Iglesia debe ser siempre reformada» porque sus miembros son siempre pecadores y necesitan convertirse», durante la homilía pronunciada en la residencia de Santa Marta en el Vaticano, señaló Radio Vaticano.

La misa celebrada en Santa Marta, donde se aloja el Papa, ha estado dedicada a la fiesta litúrgica de la Basílica de San Juan de Letrán, la catedral de Roma, cuidad de la que el pontífice es obispo.

«La Basílica de Letrán es la catedral de Roma y madre de todas las iglesias de la urbe y del orbe», afirmó.

En una breve homilía, el pontífice se centró en la lectura de Ezequiel y en el salmo 45, sobre el agua que surge del templo y alegra la ciudad de Dios, imagen de la gracia que sostiene y la alienta la vida de la Iglesia.

De la segunda lectura, la carta de San Pablo a los Corintios, ha subrayado la imagen de la piedra, que es Jesucristo, fundamento sobre el que se ha construido la Iglesia.

Del Evangelio de la purificación del Templo, símbolo de la reforma de la Iglesia, señaló: «a Iglesia debe ser siempre reformada, Ecclesia semper reformanda, porque los miembros de la Iglesia «son siempre pecadores y necesitan convertirse»

El Papa terminó invitando a los fieles a rezar para que la Iglesia pueda siempre «hacer correr el agua de la gracia, que esté fundada siempre en Cristo, permanezcan fieles a ella y sus miembros se dejen convertir siempre a Jesús».

Francisco abrazó a mil enfermos en un conmovedor gesto

Foto: Maurizio Brambatti/ EFE

El papa Francisco saludó y abrazó hoy durante más de una hora, uno a uno, a todos los enfermos que abarrotaron el Aula Paolo VI y tuvo una caricia, una palabra o un beso para cada uno de ellos, la mayoría en silla de ruedas.

El pontífice argentino se reunió con numerosos enfermos y con miembros de la Unión Nacional Italiana del transporte por enfermedad a Lourdes y a santuarios internacionales (Unitalsi, en sus siglas en italiano) en el aula Paolo VI del Vaticano, con ocasión del 110 aniversario del nacimiento de la asociación.

Tras su discurso, el papa bajó del estrado y una gran avalancha de gente –en el aula se encontraban unos mil enfermos– se acercó a él poniendo a los servicios de seguridad vaticanos en aprietos.

Francisco sin inmutarse recorrió cada fila del Aula Paolo VI y saludó uno a uno a todos los enfermos, la mayoría de ellos en silla de ruedas, que lo abrazaron -algunos se aferraron a él con fuerza-, besaron y a los más graves les colocó sus manos en la cabeza durante un rato.

Muchos le entregaron cartas, le enseñaron fotos, le regalaron libros y le hicieron confidencias. «Bendice a nuestros hijos», exclamaron algunos padres de niños enfermos.

Un menor de unos 8 años le entregó un solideo blanco que Jorge Mario Bergoglio se colocó en la cabeza y le regaló el suyo.

En su discurso dijo a los enfermos que no se avergüencen de ser «un tesoro precioso para la Iglesia» y que no se consideren solo un objeto de solidaridad y de caridad, sino que deben sentirse parte de pleno derecho de la acción apostólica.

Foto: Maurizio Brambatti/ EFE

Foto: Maurizio Brambatti/ EFE

Foto: Maurizio Brambatti/ EFE

Foto: Maurizio Brambatti/ EFE

Foto: Maurizio Brambatti/ EFE