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Correa reitera que Ecuador “no tiene nada que ver con las Farc”

Foto:GUILLERMO LEGARIA / AFP

Bogotá, 9 nov (EFE).- El presidente de Ecuador, Rafael Correa, afirmó que su país “no tiene nada que ver” con las Farc, explicó que la justicia allí es independiente y dejó entrever que si hay condenas contra militares colombianos por un bombardeo en su territorio en marzo de 2008, podría haber indultos.

“El pueblo colombiano tiene que tener la seguridad que no tenemos nada que ver con las Farc” (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), dijo Correa en una entrevista con el programa El Radar de Caracol Televisión y difundida este miércoles también por Caracol Radio.

Correa aludió al bombardeo colombiano del 1 de marzo de 2008 en Sucumbíos (Ecuador), y dijo que el entonces presidente Álvaro Uribe “mintió” sobre una supuesta “persecución en caliente en la frontera” y después la estrategia del gobierno de Bogotá fue la de “acusar a Quito de ser cómplices de las FARC”.

Explicó que Ecuador es un Estado de Derecho, reiteró que el bombardeo colombiano de su territorio fue un delito, y por ello la justicia, que es autónoma, investiga y judicializa esos hechos contra la cúpula militar y policial colombiana que dirigió esa operación en la que murió “Raúl Reyes” el “número dos” de las Farc.

“Luego que se acabe el proceso, si hay sentencias condenatorias, en aras de las buenas relaciones, podemos hablar de indultos o ley de gracia” a la cúpula militar colombiana, anunció el mandatario ecuatoriano que asistió el martes en Bogotá a la cita presidencial de la Comunidad Andina (CAN).

El mandatario ecuatoriano calificó al actual presidente colombiano, Juan Manuel Santos, que era ministro de Defensa cuadno el bombardeo, un hombre que “cumple los compromisos, acepta las responsabilidades” y elogió que es “transparente, conciliador” y por él, remarco, “las relaciones se han normalizado y están en un extraordinario momento”.

Correa anunció en la misma entrevista que el próximo 19 de diciembre Santos realizará una visita oficial a su país.

Según Correa la tensión “ha bajado” en la frontera común con Colombia gracias a la presencia de la Fuerza Pública.

“Al Ecuador le cuesta 120 millones de dólares vigilar la frontera y el presidente Santos ha hecho mucho para que no se presenten los problemas de antes” señaló.

En la misma entrevista Correa dijo que espera que la muerte del máximo comandante de las Farc, Guillermo León Sáenz Vargas, alias “Alfonso Cano” el pasado viernes, pueda generar una “esperanza para acabar con este conflicto que afecta no solo a Colombia sino a los demás países de la región”.

“Si la muerte de ‘Alfonso Cano’ sirve para decir basta y los miembros de las Farc entiendan en pleno siglo XXI frente a un Gobierno democrático como el de Colombia, que por esa vía no alcanzan la justicia social… enhorabuena”, subrayó Correa.

Al aludir a la cita presidencial de la CAN del martes, admitió que se sintió muy “cómodo” con el carácter “casi informal” del encuentro al que calificó de “práctico y concreto”.

Sostuvo que en una cita así “tenemos que tener claro nuestras prioridades” y “por eso evaluamos en algún punto salirnos de la Comunidad”, pero reconoció enseguida que “la CAN es el medio, el fin es la integración”.

Sin embargo, Correa advirtió enseguida, “si la CAN está sirviendo para esos fines maravillosos de nuestros pueblos, perfecto, si no habrá que buscar algo nuevo”.

El presidente ecuatoriano se refirió en concreto al problema de transportistas de su país en la zona de frontera con Colombia y dijo que ese asunto es “la punta del iceberg”.

Explicó que “no hay acuerdos vinculantes” donde se cumplan normativas del flujo libre de transporte entre los países, y se interrogó que “si no hay normativas, ¿para qué nos sirve el acuerdo, de qué integración estamos hablando?”.

Para Correa la CAN “necesita voluntad política para que funcione, para que despierte, que haya liderazgo, que hayas propuestas”, y recordó que desde hacía tres años no ser celebraba una reunión de presidentes.

Por ello, destacó que tras la cumbre de Bogotá, se acordó una reunión anual y una reingeniería de todos los procesos para que el ente integrador funcione.