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Impresionante documental sobre el «Fracking» confirma la denuncia hecha por Maduro

Video: RT, 29 de octubre de 2014

(Caracas, 29 de octubre. AVN) – Un documental muestra como EE UU destruye la tierra para extraer petróleo y gas al costo más caro e irreversible para la vida humana: la destrucción del medio ambiente.

Video: RT, 29 de octubre de 2014

El documental «Fracking: Agrietando EEUU», realizado por Actualidad RT, explica los daños medioambientales y de salud registrados en Pensilvania, Estados Unidos, que genera la fracturación hidráulica, método que posibilita la extracción del gas y el petróleo del subsuelo, mediante la perforación de un pozo vertical para luego realizar una perforación horizontal, a fin de realizar la inyección de agua, arena y productos químicos en la roca madre para provocar el flujo de gas y su salida al exterior.

Esta práctica, de acuerdo con el material audiovisual, ha implicado también la violación de los derechos de propietarios de tierra por parte del Gobierno y por personas que tienen permiso de extraer el gas y el petróleo en el área. A esto se le llama derechos mineros, lo que le da a los dueños de los pozos la ventaja de conseguir millones de dólares a pesar de las consecuencias que sufren quienes viven en las áreas cercanas o los dueños de los terrenos.

Al respecto, David Headley, una de las personas entrevistadas para el documental, comentó que nunca le pidieron permiso para realizar esa actividad en su terreno. «Un día fuimos a ver nuestra propiedad y allí vimos excavadoras que estaban trabajando en nuestras tierras. Les pregunté qué estaban haciendo y me dijeron que tenían permiso de extraer gas, que lo iban a extraer y que nosotros teníamos que asumirlo. Todas nuestras quejas resultaron inútiles».

«Los que pertenecen a estas empresas y dicen que la fracturación hidráulica es buena para la gente no hacen más que mentir»

«Ellos simplemente llegaron y se quedaron con nuestras tierras, en realidad la usurparon. Ahora somos guardianes, cortamos el césped y pagamos impuestos, pero la tierra ya no nos pertenece», añadió.

La esposa de Headley sufre de hemorragias nasales, se le cae el cabello y tiene asma, mientras que su hijo tiene dolores abdominales, y sus vecinos padecen de erupciones. Agregó que, producto de los gases que salen del pozo, a todos se le hace difícil respirar.

Randy Moyer, otro de los afectados que sufre de hinchazón y enrojecimiento en diferentes partes del cuerpo por trasladar agua para una de las empresas de extracción, expresó que en cuanto la contaminación se apodera del cuerpo no hay manera de controlarlo. «Los que pertenecen a estas empresas y dicen que la fracturación hidráulica es buena para la gente no hacen más que mentir. Las empresas que dicen que es inofensiva mienten, esto mata a la gente, y lo hace rápido».

Ken Dufalla, activista por el desarrollo económico seguro de Pensilvania, Estados Unidos, comentó que las empresas que extraen el gas y petróleo con este método desechan el agua que utilizan en ríos. El agua que descargan posee sulfato sódico, una sustancia característica de las minas, así como bromuro, estroncio y sodio.

Dufalla explicó que en el bromuro en la zona se filtra hasta un riachuelo. De allí pasa a la planta procesadora de agua potable para el abastecimiento de la comunidad, en donde es tratada con cloro y como resultado de este proceso se produce el trihalometano, un compuesto altamente cancerígeno.

Sin respuesta

El documental presentado por Actualidad RT señala que quienes viven cerca de los pozos se quejan y buscan ayuda con las autoridades de protección civil, incluso con el Gobierno, pero nadie les da una respuesta satisfactoria. En muchos casos se niegan a atenderlos ante los daños en su propiedad, problemas de salud y contaminación ambiental que ha provocado el fracking.

Diversas protestas se han realizado en los Estados Unidos para pedir que terminen con este proceso altamente contaminante, incluso se han llevado a cabo a las afueras de la Casa Blanca, en Washington.

«Don’t frack my home (no ‘fractures’ mi casa)» o «Obama: Stop frack gas export (Obama: detén la exportación de gas fracturado)» son algunas de las consignas y frases plasmadas en las pancartas de quienes piden que se elimine el método agresivo de extracción de petróleo y gas.

Método para ganar dinero

La página web de Alianza Mexicana Contra el Francking (http://nofrackingmexico.org) explica que el boom del gas no convencional en Estados Unidos, en conjunto con otros fenómenos, harán de América «la tierra prometida» en la explotación de hidrocarburos, «dando un contrapeso occidental al tradicional dominio de estos recursos en oriente».

A través de una infografía interactiva de la cadena Radiotelevisión Española (RTVE), se explica que los hidrocarburos no tradicionales extraídos por el franking, y otras técnicas que hasta ahora se consideran demasiado caras, aumentarán la producción de gas y petróleo en el planeta, contribuyendo a abaratar los precios y a desviar la inversión extranjera en países cuya economía se basa en la explotación de recursos naturales.

Estos daños ya habían sido alertados por figuras como el presidente Nicolás Maduro, quien indicó el pasado 22 de octubre que la acciones del Gobierno de Estados Unidos apuntan a la producción de petróleo mediante la explosión del suelo, acción que puede causar daños irreversibles al ambiente.

«Los Estados Unidos ha inundado de petróleo el mercado con un petróleo que surge a través de una técnica de explosión y daño de la base de la tierra. Es una técnica para buscar entre rocas profundas con explosiones y micro explosiones que no se sabe el daño que le puede causar al planeta tierra», dijo durante el desarrollo del Consejo Federal de Gobierno.

Precisó que el costo de producción con este método es muy alto, pues se calcula entre 60 a 100 dólares el barril, con tendencia creciente; mientras que el costo para la humanidad es impagable, ya que destruyen al planeta tierra «en su obsesión por sacar petróleo y gas. Algunos expertos dicen que las reservas petroleras no dan para muchos años, pero la destrucción queda ahí».