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Mascotas

Mascotas con historia: «Chester», el perro que espera una operación que le cambie la vida

Foto: Chester / Enviada por el lector

(Caracas, 01 de mayo. Noticias24) – Noticias24 pone a disposición de sus lectores una sección dedicada a las mascotas. Envíanos la historia de tu consentida para que salga en nuestro portal.

Solo debes enviarnos tu relato y la imagen identificada de tu mascota a la siguiente dirección: historiasmascotasn24@gmail.com

«Chester», el perro que espera una operación que le cambie la vida

Antes de comenzar quiero decir que una mascota es un amigo fiel, un compañero de juegos, un hijo para muchos y un hermano para otros, un amor incondicional, igualable al ser humano. Fue esta la manera de pensar sobre los animales la que me llevó a conocer a mi pequeño bebé.

Todo inicio con mi insaciable ganas de tener una mascota en junio del pasado año cuando recién me mude a otro estado, necesitaba de alguien que me recibiera todos los días al llegar del trabajo, alguien que sin importar que pase siempre estaría allí; lamentablemente ese deseo no se cumplió tan rápido como esperaba ya que por razones ajenas no podía tenerlo aun en casa.

En diciembre de ese mismo año no perdí tiempo y le dimos la bienvenida a nuestro pequeño «Chester». Todo iba muy bien nos encargamos de sus vacunas, de sus chequeos con el veterinario, hasta que un mal día note que le costaba caminar, se resbalaba, sus patitas no le respondían como debían a cualquier cachorro con 3 meses de edad, de inmediato lo llevamos al veterinario quien nos dio la mala noticia de que presentaba una enfermedad llamada «displacia de cadera», para quienes no saben este es un mal hereditario o congénito que suele pasar a esta raza.

Como si fuera poco no fue esto lo que lo tumbo por completo, días después volvimos con el médico y nos dijo que «Chester» también presentaba una enfermedad neurológica (polirradiculoneuritis) la cual lo terminó de derribar, solo podía arrastrarse con sus patas delanteras, ya no comía, no jugaba, el tono de sus ladridos disminuía cada vez más y claro está no caminaba, aunque no lo crean el verlo así postrado sin movilizarse nos partió el corazón a mi pareja y a mí, tomamos la decisión de hospitalizarlo, dejarlo en buenas manos con personas expertas en el caso nos aliviaba de cierto modo.

No paso día en que no pensáramos en él, cada vez que podíamos lo visitábamos y hasta lo traíamos a casa los fines de semana para distraerlo y para que compartiera con su familia; al iniciar nuevamente la semana volvíamos a dejarlo con los expertos quienes muy rápidamente le tomaron afecto.

No le faltaba nada al cachorro tenía ropita, comida, juguetes, cariño, casa, familia, afecto, todo un consentido, aun así no entendía porque de un día a otro decayó, ¿por qué el? Un mes y unas semanas fue el tiempo que estuvo en la clínica, luego nos lo trajimos a casa y ya se notaba un poco contento, sin embargo seguía decaído, lo mantuvimos bajo medicamentos y terapias todo el tiempo, en algún momento creíamos que por su estado no mejoraría.

Un buen día lo vi esforzándose para pararse y eso nos alegro mucho ya que era señal de que si estaba poniendo de su parte, paso un poco más de tiempo intentándolo pero no lograba levantarse por completo, llegamos a acostumbrarnos a tratarlo como un «bebe» limpiándolo con toallitas húmedas todos los días porque se irritaba con su orine, en el transcurso del tratamiento mudo sus dientes su pelaje cambio de color y creció muchísimo.

Finalmente una noche como de costumbre lo sacamos al porche y para nuestra sorpresa se levantó con mucha dificultad, sus piernitas temblaban, parecía un niño aprendiendo a caminar por primera vez, 3 pasitos logró dar esa noche, mi impacto fue tan grande que enseguida se me empañaron los ojos, fue cuando escuche una voz que me decía: ¿crees en los milagros? pues este es uno de ellos, ya veras que pronto estará caminando como antes, hoy día «Chester» está por cumplir 6 meses de edad y luce precioso, se encuentra más estable, no ha dejado de luchar y aunque solo le falte poco para su operación con el problema de la caderita, ya ha avanzado mucho de la enfermedad neurológica que presentó.

Mi pareja y yo le damos gracias a Dios por su mejoría, a mi hermana quien nos apoyo en este trayecto y a todo el personal de la clínica quienes estuvieron muy atentos con nuestro bebé.

Para todos aquellos que tengan una mascota y para los que están pensando en tenerla, comparto mi reflexión: «Dios no puso en mi camino a Chester por casualidad, sino porque sabía de mis enormes ganas de tener una mascota y me eligió a mi para cuidar de él».

Enviado por: Mayra Daniela Vásquez Flores