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Mascotas

En busca y captura del visón, un invasor «muy dañino» que amenaza la fauna de Chile

Foto:Archivo

(Santiago de Chile, 24 junio EFE).- Los vecinos de la región de Los Ríos, en el sur de Chile, se han unido para buscar y capturar a los visones, un pequeño mamífero invasor que se introdujo en el país para el uso de su piel y que ha afectado a la fauna autóctona, al tratarse de una especie foránea «muy dañina».

Así lo aseguró a EFE el director regional del SAG (Servicio Agrícola y Ganadero), Jorge Oltra, quien subrayó que el «visón es una de las 100 especies exóticas e invasoras más dañinas del mundo».

Ante esta problemática, que ha causado ataques a animales de la zona como gallinas, corderos, peces, cisnes de cuello negro y perros, en 2015 el SAG inició una campaña para alertar a los vecinos de la existencia del animal, así como facilitar información sobre cómo capturarlo y el material necesario para ello.

Foto:Archivo

En cuatro años, se han cazado y sacrificado un total de 3.780 visones en toda la región con el propósito de «controlar» a la especie y reducir su impacto en la zona, ya que por su alta reproducción no se prevé una «erradicación» total, agregó Oltra.

El primer incidente registrado fue en julio de 2008 en Máfil (800 kilómetros al sur de Santiago) cuando se presentó una denuncia por un ataque de un «chupacabras», un ser mitológico contemporáneo que ataca a animales de diferentes especies en zonas ganaderas, rurales o agrícolas, a unas gallinas y más tarde se probó que el autor era un visón.

Así se confirmó la existencia de este animal «desconocido» que desde la primera década de este siglo varios guardabosques habían visto por la zona sin llegar a identificarlo.

A pesar de su reciente avistamiento, el visón, originario de norteamérica, fue introducido en Chile para su uso en peletería industrial entre las décadas de 1930 y 1970, aunque no fue «hasta más tarde que se liberaron al medio natural», sostuvo Oltra.

Estos mamíferos invasores encontraron en la zona sureña del país un medio idóneo para su expansión al hallar «abundante alimentación, una gran cantidad de agua y ningún depredador», agregó.

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El objetivo del programa es formar a los lugareños -tanto en zonas urbanas como agrícolas- para que puedan capturarlos con trampas y para ello se les ha provisto con formación y material como jaulas y cebos.

Para fomentar la cooperación ciudadana, este servicio abona un incentivo económico de 10.000 pesos (unos 14,5 dólares) por cada ejemplar capturado.

El programa, inspirado en un proyecto escocés, iba a tener una duración de tres años pero se prorrogó hasta 2021 ante el buen funcionamiento de este sistema cooperativo «a gran escala».

Para esta nueva etapa se agregó el control con cámaras en las trampas ubicadas en sectores boscosos donde no hay vecinos que puedan cazarlos y continúa el trabajo de dos brigadas del SAG dedicadas a tiempo completo a la supervisión del programa.

Asimismo, el Gobierno de Los Ríos animó a otras regiones a replicar este plan «exitoso» de control para otro tipos de animales invasores que causen problemas en la fauna como flora autóctona.