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Mascotas

Viajar con animales en el carro: la importancia de la seguridad

Foto: Markus Scholz/dpa

MÚNICH (dpa) – La imagen es encantadora: una mujer conduce el descapotable mientras a su lado, en el asiento del copiloto, un bonito cachorro de pug asoma la cabeza por la ventana. Son escenas que se ven por la calle y que también salen en las revistas, pero que en realidad no son ningún modelo a seguir. A la hora de viajar con animales en el coche, hay que tener en cuenta la seguridad.

«Quien quiera viajar con las mascotas en el auto tiene que hacer caso a ciertas reglas», afirma Hans-Georg Marmit, de KÜS, una organización alemana especializada en seguridad en los vehículos.

Lo más importante es la seguridad, tanto de la persona como del animal. Porque aunque al perro le encante ponerse en la zona de los pies del copiloto o al gato le encante acostarse en la luneta trasera, «nadie puede saber si el animal no va a saltar de golpe, subirse al regazo del conductor o distraerlo de alguna otra forma», advierte Marmit. «A 100 kilómetros por hora en la autopista esto puede ser bastante peligroso».

Aunque a menudo no haya prohibiciones expresas como ocurre con los niños, Marmit destaca que no se debería hacer cualquier cosa. Porque si se los toma en sentido estricto, los perros y gatos pueden ser considerados «carga» y por tanto deberían tomarse las mismas medidas de seguridad que con cajas o maletas.

Los códigos de circulación de los diferentes países normalmente destacan que «la carga tiene que estar asegurada de modo de que no pueda poner en peligro a nadie. No solamente en un camión, sino también en un coche», según Marmit.

El redactor jefe de la revista «Dogs», Thomas Niederste-Werbeck, menciona además que el seguro puede no pagar en caso de un accidente con un perro que no iba bien atado.

«Quien quiera viajar con las mascotas en el auto tiene que hacer caso a ciertas reglas».

La importancia del tema se percibe claramente en las frenadas o en situaciones de riesgo: un perro puede llegar a tener el peso de un elefante con la fuerza centrífuga, alerta el Automóvil Club ADAC. Por ejemplo, un perro de 20 kilos tiene un impacto equivalente a más de media tonelada en el caso de una frenada brusca a 50 kilómetros por hora.

Para animales pequeños lo mejor es una jaula transportadora, pero no colocada sobre el asiento trasero, sino mejor en la zona de los pies. Existen como alternativa cinturones y arneses con los que se puede atar a los animales, aunque los precios, materiales y características son muy diversos, y en la misma medida sus garantías de seguridad.

En una prueba realizada por ADAC simulando un choque, estos artefactos no dejaron en general una buena impresión y por eso recibieron una «recomendación limitada» de parte de la organización. En muchos casos el material no resistió la embestida, y a menudo los cinturones son tan flexibles que la persona sí quedó protegida, pero no el animal.

En opinión del ADAC, «los animales grandes tienen que ir en el maletero». Las jaulas de transporte estables combinadas con una clara separación entre la zona de pasajeros y el maletero son la forma ideal de llevarlos por ejemplo en combis o todoterrenos. Algunos fabricantes han reconocido esta necesidad y ofrecen soluciones específicas para diferentes modelos y animales, desde la pequeña caja liviana de plástico que se mete y se quita hasta jaulas grandes integradas al vehículo y de metal.

Otro tema a tener en cuenta es la limpieza. «Los olores y pelos pueden quedarse en el coche», advierte Marmit. «Y eso es poco higiénico, puede molestar a otros pasajeros e incluso dificultar la posterior venta del vehículo». Por eso, el portavoz de KÜS recomienda usar mantas que protejan bien los asientos. «Y si no, hay que hacer una limpieza profunda». Frente a los pelos hay que hacer uso de cepillos y aspiradores y ante los olores existe un tratamiento especial con ozonizadores: «No sólo acaban con todo aroma desagradable, sino que matan también los focos de enfermedades».

Es importante asimismo que los animales se lo pasen bien en el trayecto. Por eso, el redactor jefe de «Dogs» Niederste-Werbeck recomienda vehículos con una carrocería equilibrada, ventanillas laterales que permitan la circulación del aire y la ventilación y una buena climatización. Y nunca olvidarse de informarse de los papeles que se exigen a las mascotas si se va con ellas al extranjero.

Quien quiera viajar con animales tiene que hacer concesiones, y hasta dónde pueden llegar los dueños de mascotas quedó claro hace poco en la empresa M GmbH, que no sólo tunea, sino que incluso individualiza modelos de BMW. Para los perros del modisto Karl Lagerfeld instalaron por ejemplo un sistema para que puedan beber agua durante el viaje sin que ésta se derrame en las curvas.