X

Mascotas

Para evitar sufrimientos, acostumbrar a las mascotas a las jaulas de transporte

HANNOVER (dpa) – Algunos animales se lo toman con calma, pero para otros ver la jaula de transporte es sinónimo de terror. Además de elegir el tamaño adecuado, los dueños deben acostumbrarlos con tiempo a ellas antes de viajar.

Ir rápido al veterinario a veces no es nada fácil con un hámster, un pájaro o un gato. Porque primero hay que organizar el transporte, ya sea de animales pequeños o grandes. El primer paso suele ser ponerlos en un transportín para poder salir, y no es recomendable que sea una caja de cartón cualquiera, sino una jaula especializada.

«La caja de cartón del supermercado sólo debería usarse en casos de urgencia», afirma Michael Fehr, director de la Clínica de Mascotas, Reptiles y Aves de la Escuela Superior de Veterinaria de Hannover. Por ejemplo, cuando se encuentra a un animal herido en la calle.

«Con una caja cualquiera puede ocurrir que el animal se lastime con los ángulos interiores o que no tenga suficiente aire», según Fehr. Por eso, «quien tenga una mascota debería comprarse un transportín».

Coincide con él Astrid Behr, portavoz de la Asociación Federal Alemana de Veterinarios. «Los animales tienen que ir seguros, aunque se trate de una distancia corta».

«La caja de cartón del supermercado sólo debería usarse en casos de urgencia»

Fehr subraya que el tamaño del transportín es muy importante. «Tiene que estar en relación con el del animal». No puede ser muy grande, «porque entonces la mascota puede resbalar de un lado a otro y lastimarse». Hay que comprarlo por tanto de forma individualizada, y quien lleve más de un animal a la vez tiene que adecuar el tamaño.

Jörg Turk, de la asociación especializada ZZF, recomienda acondicionar el suelo de la jaula. «Según la especie, duración y motivo del transporte se recomiendan diferentes elementos». Los olores familiares tranquilizan, y por eso, «en el caso de animales sanos lo mejor es el relleno habitual de la cucha».

En cambio, si el animal sangra, no se debe usar paja u otros elementos de este tipo. La veterinaria Behr opina que en ese caso «es mejor una toalla o trapos». Esto tiene la ventaja además de que se puede recoger fácilmente luego la orina o las heces del animal, si se producen». Y para ellos es mucho más cómodo que el suelo de plástico liso de la jaula.

No hay que poner más cosas dentro del transportín, excepto si el viaje dura mucho, en cuyo caso es bueno meter agua y si no es posible comida húmeda como trozos de manzana o de lechuga, señala Fehr.

Como los animales no sólo tienen que entrar, sino también que salir, es importante que la apertura «sea grande para que pasen por ella sin problemas», dice Behr.

En el caso de los gatos la gente suele preferir una puerta en el extremo, «pero si el animal tiene miedo y se enrosca en la parte de atrás, es difícil de sacar». Por eso una apertura por arriba suele ser buena, no solamente con animales pequeños.

Con respecto al miedo, lo ideal es no asociar siempre el uso del transportín con malas experiencias, como ir al veterinario. Behr señala que con los animales pequeños no hay mucho que hacer, pero que en cambio con los gatos las cosas pueden mejorar si se les acostumbra a meterse en la caja en una atmósfera sin estrés.

Turk recomienda usar las jaulas como un refugio para los animales que esté disponible siempre por ejemplo en sus sitios favoritos. También pueden ayudar a calmar a los animales los almohadones o los juguetes preferidos. La costumbre hace que se reduzca el nerviosismo del animal por estar en un espacio desconocido.