La relación entre el estrés y el acné: conoce los detalles y mejora la salud de tu piel

Foto: Cortsía Esmas

(Caracas 24 de amyo. Noticias24) El estrés afecta cada parte de tu cuerpo. ¿Te ha pasado que un día antes de una entrevista de trabajo tienes brotes de acné? ¿O que antes de una boda tu piel luce grasa y con imperfecciones? Como el órgano más grande del cuerpo, la piel cumple un gran trabajo y muchas veces ignoramos sus necesidades, especialmente las que se relacionan con nuestras emociones, y aquí es donde entra la pregunta ¿realmente afecta el estrés a la piel?.

Investigadores del Departamento de Dermatología de la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford, evaluaron los cambios en la severidad del acné durante periodos de exámenes y periodos regulares en 22 estudiantes voluntarios (15 mujeres y 7 hombres) con diferentes grados de acné.

El estudio confirmó que las personas con acné, incluso en un grado muy leve presentaban más brotes durante periodos de estrés emocional. Las situaciones de angustia aumentan los niveles de glucocortcoides, andrógenios adrenales y dehidroepiandrosterona (DHEA), hormonas que estimulan las glándulas sebáceas provocando exceso de grasa en la piel y aumentando los granos y brotes.

Crea experiencias relajantes para tu piel

Los estados mentales y hábitos negativos provocan enfermedades; en cambio, las actitudes positivas y tener actividades relajantes, pueden mejorar las funciones del cuerpo y por lo tanto la salud y calidad de vida. ¿Cómo ayudar a nuestro cuerpo a tener reacciones saludables? Estas son las áreas a atender en un tratamiento inclusivo para el cuidado del acné:

1. Ambiente: si el baño es el lugar donde llevas a cabo tu rutina de belleza, crea una experiencia relajante en este con música, aromaterapia e iluminación suave. Estar en un ambiente relajante, aunque sea por sólo diez minutos, promueve un estado mental de tranquilidad.

2. Régimen tópico e interno: los productos externos que uses deben reducir la inflamación, incrementar la regeneración celular a través de ingredientes exfoliantes, proteger y lo más importante, mantener la piel hidratada. Por dentro, puedes ayudar a tu cuerpo con vitamina A para la regeneración celular, vitamina B para estimular la reparación de las células, Zinc para la inflamación y hierbas como raíz de bardana y romaza, por sus propiedades purificantes. También puedes aplicar mascarillas de papaya y piña para purificar e hidratar la piel.

3. Agua celular: todo tipo de piel necesita hidratación, en especial la que tiene acné. No es suficiente con tomar agua, pues no se trata del agua que se consuma, sino la que se conserva. Hay que mantener el agua en el tejido y en las células para fortalecer el tejido sebáceo y, de esta forma, evitar que se rompan los folículos y generen brotes en la piel. Usar productos con humectantes como ácido hialurónico y PCA sódico ayudan a proteger y a retener el agua en las células.

4. Tratamientos profesionales: acude con un profesional de vez en cuando para una limpieza profunda de poros, reducirlos y prevenir futuros brotes. Las mascarillas, o un masaje de hombros y manos es un excelente método relajante que ayuda a reducir el acné.

Recomendación:

Prefiere siempre tratamientos integrales de salud: atiende mente y cuerpo para obtener los resultados óptimos.

Con información: Esmas.com