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Salud

Según estudio, dormir poco aumenta el riesgo de obesidad

Foto: Dreamstime

Una nueva investigacion de la Universidad de Uppsala demostró que una región específica del cerebro que contribuye a la sensación de apetito, está más activa cuando una persona observa alimentos después de una noche desvelado.

Como consecuencia de esto, a largo plazo, dormir poco podría influenciar el riesgo de convertirse en obeso. Los resultados de la investigación fueron publicados en el Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism.

Los investigadores Cristiano Benedetto y Helgi Schioth, del departamento de neurociencia de la Universidad de Uppsala, demostraron, en un artículo previo publicado en el Journal of Clinical Nutrition, que un hombre jóven con peso normal al perder una noche entera de sueño consume menos energías la mañana siguiente y su apetito aumenta.

La comparación

En un nuevo estudio de Christian Benedetto y Samantha Brooks, Helgi Schioth y Elna-Marie Larsson de la Universidad de Uppsala, comprobaron que las regiones del cerebro relacionadas con la sensación de apetito son influenciadas por la pérdida de sueño.

Los investigadores estudiaron, a través de la resonancia magnética funcional, el cerebro de 12 hombres de peso normal mientras observaban imágenes de comidas. Posteriormente compararon los resultados obtenidos después de una noche de sueño normal con aquéllos obtenidos después de una noche en vela.

Christian Benedetto explica: “Después de una noche perdida de sueño, estos hombres mostraron un nivel alto de actividad en una zona del cerebro relacionada con el deseo de comer. Teniendo en cuenta que la falta de sueño es un problema muy difundido en la sociedad moderna, nuestros resultados pueden explicar como el hábito de dormir poco puede influenciar, a largo plazo, el riesgo de sufrir de sobrepeso. Es importante dormir al menos ocho horas en la noche para mantener un peso corporal estable y cuidar la salud”

Para el nutricionista Andrea Ghiselli, el estudio sueco es razonable.

“Está comprobado que quien no duerme, come más. Quien sufre de insomnio muchas veces no sabe que hacer, entonces va a la nevera y come algo, o come galletas frente al televisor. Muchos estudios unen el hecho de no dormir y aumento del apetito con el metabolismo. Sin embargo, éste relaciona el sueño y el hambre con reacciones cerebrales, lo que representa una explicación nueva al fenómeno”

Con información de corriere.it