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Salud

90 años después del descubrimiento de la insulina, la diabetes aún no ha sido derrotada

Foto: Archivo

A principios del sigo XX la diábetes era una condición médica sin causa conocida que afectaba mayormente a niños y jóvenes adultos. Para ese entonces, el único tratamiento era una rigurosa dieta que, sin embargo, no era funcional porque finalmente mataba a todo aquél que la sufría, muchas veces a solo semanas o meses de haber sido diagnosticada.

Esta era la situación para las personas diagnosticadas con diábetes de tipo 1 en los primeros años del siglo XX. Hoy se celebra el 90 aniversario del descubrimiento científico que cambió la manera de ver la enfermedad: Un día como hoy en 1922, fue usada por primera vez la insulina para tratar a un paciente con diábetes de tipo 1.

Frederick Banting fue el gran científico responsable del descubrimiento y su trabajo ha salvado incontables vidas alrededor del mundo. Actualmente muchas personas que sufren la enfermedad viven una vida larga y saludable gracias al tratamiento de insulina.

Sin embargo, si bien es cierto que se ha recorrido un largo camino desde la primera inyección de insulina en 1922, y que ahora la suerte de una persona con diábetes 1 es mucho mejor de la que hubiese sido hace 90 años, el problema aún no está resuelto del todo.

La diábetes sigue siendo la principal causa de ceguera en la población económicamente activa del Reino Unido, siendo también la causa de miles de amputaciones al año.

Ciertamente una persona con diábetes puede vivir una vida larga y saludable pero las estadístican dicen a pesar de esto, la diábetes de tipo 1 puede reducir la esperanza de vida de una persona en un promedio de 20 años, mientras que la de tipo 2 podría reducirla en un promedio de 10 años.

Así que, a pesar del importante descubrimiento de la insulina como tratamiento para la diábetes, la enfermedad continua siendo uno de los mayores retos de salud que enfrentamos actualmente.

Es importante rememorar el aniversario de un descubrimiento como este para poder mirar al futuro y tratar de acabar con las situaciones que llevan a complicaciones y hasta a la muerte prematura de los pacientes. Un diagnóstico temprano es sumamente importante para el buen manejo de la enfermedad y esto solo puede lograrse a través de la integración de los trabajos para la prevención y la atención de la enfermedad. De esta manera nos aseguraremos de que no pasen otros 90 años antes de ver una mejora en la vida de las personas con diábetes.

Con información de guardian.co.uk