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Salud

Según un estudio: Las mujeres que tuvieron una infancia problemática se embarazan más jóvenes

Foto: cortesía de trucoscaseros.org

De acuerdo con un estudio en el Reino unido, las mujeres que no fueron amamantadas de bebés o que crecieron sin un padre tienen más probabilidades de tener hijos en una edad temprana.

Los investigadores estudiaron cuatro tipos de trastornos que puedan afectar a la vida familiar de las niñas y encontraron que cada uno de esos aspectos ha adelantado la edad del primer embarazo. El estudio muestra como los reveses de la niñez pueden seguir teniendo un impacto en la vida adulta.

Daniel Nettle, científico encargado del comportamiento en el Instituto de Neurociencias de la Universidad de Newcastle, encabezó el estudio y dijo:

“El primer ambiente es sumamente importante porque en él se calibra el tipo de mundo en el que se vive y el tipo de recursos que tenemos a nuestra disposición”

Según Nettle, el mensaje clave está en saber que lo que pasa durante la niñez, influye enormemente en nuestras vidas.

Foto:Imagen de REFERENCIA/ REUTERS/Jorge Silva

“Nosotros como sociedad no deberíamos olvidar eso. Si se le dice a una niña de 14 ó 15 años que no tengan bebes todavía, puede ser que no sirva de mucho si de hecho, ya se han producido acontecimientos mas influyentes en sus vidas que las han colocado en el camino de desear tener metas a corto plazo en cuanto a tener hijos. Muchas de estas situaciones ocurren por estrés y dentro de los estratos sociales con más desventaja”

Así que en vez de decirle a las niñas que usen condones, Nettle dice que las autoridades deberían pensar mucho más en el contexto en el que las niñas crecen.

El estudio se centró en 4.553 mujeres que proporcionaron detalles de su primer embarazo y examinaron cuatro factores potencialmente perjudiciales en los primeros siete años de su infancia. El primero de ellos es no haber sido amamantado, haber tenido un padre ausente, cambiar frecuentemente de casa y la falta de participación de los padres en la educación de los hijos.

Foto: Dreamstime

Según los resultados del estudio la baja participación paterna en los primeros siete años de la infancia de una niña significa una reducción en la edad del primer embarazo de 0,74 años y una separación prolongada de la madre en la infancia implica una reducción de 0,64 años. Adicionalmente, si se suman ambos factores, la edad del primer embarazo podría ser un año antes que el promedio y presentar los cuatro trastornos estudiados a la misma vez podría adelantar la edad del primer embarazo alrededor de dos años.

Sin embargo, Nettle reconoció que la naturaleza del estudio indica que es difícil estar absolutamente seguros de que los factores que influencian la niñez sean responsables del adelanto del primer embarazo.

El investigador dijo que los resultados también podían interpretarse desde un punto de vista evolucionista porque tiene sentido tener hijos a temprana edad si se ha tenido una infancia perturbada.

“Si el ambiente en el que se vive los primeros años está lleno de estrés, es posible que eso conduzca a un rápido desarrollo de la persona, que no piensen mucho en el futuro y comiencen a hacer algunas cosas de adultos desde pequeños. Eso quizá tiene sentido cuando se crece en un ambiente peligroso”, concluyó Nettle.

Con información de guardian.co.uk