¿Por qué no hay dos caras iguales? Aquí la respuesta

Parejas de personas que no son familia pero que se parecen / Foto: François Brunell

(Caracas, 24 de octubre. Noticias24) – ¿Te has preguntado en algún momento por qué no hay otra persona con el rostro idéntico al tuyo? Ante esta duda Science publicó un trabajo de investigación en el que aclara el motivo por el cual ningún rostro es igual a otro, aunque sean familia. Es por eso, que hasta los mellizos tienen algunos rasgos que los hace diferente. Y esto se debe a que cientos de fragmentos de ADN modulan los genes que configuran el rostro para lograr variaciones.

Recientemente algunos estudios de la Asociación del Genoma Completo (Gwas, por sus siglas en inglés) publicaron un análisis numérico acerca de genes candidatos que son los responsables de que existan variaciones en la forma de la cara y del cráneo, que sólo podían explicar una mínima parte de las variaciones observadas en los rostros humanos. La conclusión a la que llegaron es la presencia de un mecanismo adicional que modulara la expresión de esos genes para hacer el número de variaciones casi infinitas.

La forma de la cara depende en gran medida del número de las células de la cresta neural

“Se trata de un trabajo importante, porque es la primera vez que se determina un mecanismo que confiere variaciones sutiles a la forma de la cara. No se trata de variaciones patológicas, sino normales”, explicó la directora del departamento de Neurobiología del Desarrollo del Instituto de Neurociencias de Alicante CSIC-UMH, Ángela Nieto. Esto quiere decir que los genes implicados en la forma de la cara son “finamente modulados” por los potenciadores genéticos, que actúan a distancia, para lograr sutiles variaciones que hacen que nuestra cara sea única.

El gran número de regiones reguladoras descubiertas, que determinan la expresión de muchos genes implicados en el desarrollo de la cara, supone una importante fuente de variación.

Además, explicó que la forma de la cara depende en gran medida del número de las células de la cresta neural y sus rutas de migración. “En las células de la cresta neural se expresan gran cantidad de genes que las inducen a colocarse en diferentes posiciones para formar la cara en el embrión”. Y lo que ahora aporta la investigación publicada en Science es cómo estos potenciadores regulan a distancia este proceso de formación del rosto.

“Estas regiones reguladoras modulan la expresión génica de forma que no se generan alteraciones muy potentes, sino variaciones suaves, dentro de la normalidad”, explica. “Sin embargo, las alteraciones profundas, como el labio leporino o el paladar hendido, se deben a mutaciones en los genes que forman el esqueleto craneofacial, pero no de las regiones ahora descubiertas”, aclara.

Los dobles son casualidades

Este trabajo de investigación permitirá entender cuáles son los mecanismos implicados en la variación del rostro humano. Del mismo modo, podría ayudar a responder las preguntas acerca del parecido que pudiesen tener las personas sin tener ningún lazo familiar.

Esto no es más que el resultado del azar, aclara Ángela Nieto. Si hay personas sin parentesco que tienen combinaciones similares de genes y de las nuevas regulaciones descubiertas, se van a parecer. Y en ocasiones como dos gotas de agua.

Nieto aseguró que esto puede presentarse hasta llegar al punto que podrían pasar por gemelos y se les conoce como “sosias”. Los más perspicaces pedirían un análisis genético para confirmar que el parecido que se debe sólo al azar.

Ante esto, el fotógrafo canadiense François Brunelle recorre el mundo buscando precisamente personas así, parejas de dobles. Su curiosidad comenzó cuando un amigo le dijo que se parecía a Mr. Bean. Su objetivo ahora es conseguir 200 parejas de dobles para publicar con ellas un libro.

Con información de abc.es