¿Envuelto en una relación tóxica? ¡Cuidado! Podría sufrir un comportamiento pasivo-agresivo

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(Caracas, 07 de noviembre. Noticias24) – Mucho se ha dicho sobre las relaciones de pareja tóxicas, sin embargo este tipo de arquetipos se extiende a lo largo y ancho de la sociedad y a diferentes nexos, siendo así cada vez más frecuente su vínculo a comportamientos pasivo-agresivos.

Según el psiquiatra Daniel K. Hall-Flavin, el comportamiento pasivo-agresivo se evidencia de la siguiente manera:

Resentimiento y oposición a las peticiones de los demás.
Procrastinación y errores voluntarios en respuesta a los requisitos de los demás.
– Una actitud cínica, huraña y hostil.
Quejas constantes por sentirse infravalorados o engañados.

Con frecuencia adoptamos este tipo de comportamiento por hallarnos involucrados en una relación tóxica de la que no podemos salir, por lo general estas están ligadas a la familia, la pareja y el trabajo.

1. La familia: este tipo de comportamiento se visualiza mucho en la niñez, cuando se crea cierto tipo de condicionamiento a los más pequeños de la casa.

Ejemplo: el padre ha instado a su hijo a ordenar su cuarto innumerables veces y, ante la apatía de éste, finalmente lo amenaza. “Si no recoges tu cuarto, no te llevaré al cine a ver esa película que llevas todo el mes queriendo ir a ver”.

Respuesta: la actitud hosca del niño es predecible. Apurará hasta el último minuto antes de recoger su habitación, que finalmente apañará de mala manera, amontonando los juguetes bajo la cama, esperando que sea su padre quien recoja finalmente y como es debido la habitación, o que lo lleve al cine de todos modos.

2. La pareja: suele ocurrir mucho cuando una de las partes no se es tomado en cuenta como quisiera, este al final creará una excusa para poder desquitarse por el hecho.

Ejemplo: él decide a dónde irán, qué harás y cuánto tiempo le dedicarás a cada cosa.

Respuesta: No es de extrañar que, a la hora de ir a la cama, inconsciente, pasiva y agresivamente, a ella le duela siempre la cabeza.

3. El trabajo: Las relaciones tóxicas son muy comunes en el escenario laboral, más cuando el empleado siente que no hay una correlación entre el deber y el derecho.

Ejemplo: el jefe, explotador y excesivo, ordena hacer mucho más trabajo del que te corresponde, te deja sin tiempo libre y no respalda al empleado cuando ha de hacerlo.

Respuesta: Ante esa situación, es frecuente una reacción de cumplimiento con la orden pero se darán errores inconscientes pero voluntarios. El trabajo se hará, pero mal.

Con información de El Confidencial