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Salud

¡Interés! El deseo por tener una larga vida bajo una dieta estricta

Foto: ABC / Archivo

(Caracas, 6 de marzo. Noticias24).- Existen diversas dietas para gustos y colores, la mayoría se ajustan a las necesidades de cada quien algunas no suelen dar resultados exitosos y generan efectos secundarios que repercutan en la salud.

En su mayoría las dietas tienen su especialización, como por ejemplo: La dieta para contar Calorías (F-plan), las hiperproteicas (Atkins), las vegetarianas (China study). Inclusive existen unas para alimentarse sólo de los rayos solares.

Sin embargo, hay una dieta que no busca mantener tanto la línea como la longevidad. Quienes practican estas dietas aspiran a vivir muchos años. Además, la ciencia parece otorgarles parcialmente la razón, pues son personas sometidas a grandes restricciones calóricas.

Los hombres sometidos a esta dieta suelen consumir unas 1.900 calorías, y las mujeres unas 1.600. Desayunan fruta y verdura, comen sopa muy diluida y apenas cenan, practicando mucho ejercicio y sin probar el azúcar o el alcohol.

Toman entre una y tres comidas al día, y mantienen el hambre a raya con pequeños aperitivos. No suelen comer nada después de las tres de la tarde, y su propósito es ayunar cada día unas 16 horas.

Si bien señalamos que la ciencia les da la razón parcialmente, es porque la investigación científica al respecto de la restricción calórica se originó principalmente con los animales. Según informes, los primeros estudios se remontan a los años setenta en donde ratones eran sometidos a una dieta hipocalórica para vivir más.

Sin embargo, no se encuentra material relacionado con los seres humanos. De hecho, se sabe que una dieta saludable y un ejercicio moderado aumenta la esperanza de vida, así como el estrés la reduce.

Los seguidores de esta dieta se basan en los estudios de Leonard Guarente, de la Universidad de Washington, que demostró el papel fundamental de los genes de la familia de las sirtuinas en modelos de envejecimiento animal. Pero los genes importantes asociados al envejecimiento celular en humanos (registrado en los telómeros) no tienen los genes de la familia de las sirtuinas implicados.

Con información de xatakaciencia.com