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Salud

La ciencia ha dado pruebas de que el amor sí es ciego

Foto: AP / KEITH SRAKOCIC

(Caracas, 31 de Marzo. Noticias24).- Que «el amor es ciego» ya no es un simple dicho popular, estudios científicos han demostrado que el funcionamiento del cerebro de las personas que están realmente enamoradas pierden la capacidad de criticar a sus parejas, es decir, se vuelven incapaces de ver sus defectos.

El cerebro se encarga, en un principio, de omitir los defectos del ser amado, como consecuencia de un rasgo evolutivo, que contribuye a preservar la especie subiendo las posibilidades de procreación.

El amor de una madre a un hijo también es ciego

El Doctor Frances Cohen, desde hace tiempo estudia el tema del amor desde una perspectiva orgánica y explica que en el inicio de una relación amorosa, el cerebro tiende a desactivar los mecanismos de alerta ante una serie de defectos que, en otro contexto, consideraríamos desagradables en un individuo.

Explica que los químicos que se liberan en el enamoramiento activan la llamada sensación de euforia, que además de hacernos sentir bien, desactivan los instintos que nos ayudan a evaluar a las personas.

La sensación de bienestar se produce en el sistema límbico del cerebro, que regula la liberación de hormonas y neurotransmisores que provocan sensaciones de placer, en este caso ante una emoción, donde también se encuentra la llamada amígdala, una estructura encargada de coordinar emociones en el cerebro; puede amplificarlas, disminuirlas o bloquearlas, tal como ocurre en el enamoramiento.

Sobre el amor maternal, los científicos también pudieron demostrar que el amor de una madre a un hijo también provoca la misma sensación de bienestar tal como describe el estudio de Bartels y Zeki, del Departamento de neurociencia de University College de Londres. Para el estudio, se hicieron pruebas de resonancia magnética funcional en mujeres para detectar la actividad cerebral, mientras se les mostraba fotos de sus niños y parejas.

Se ha demostrado, además, que durante el parto, se liberan las hormonas y neutrotransmisores como la oxitocina, endorfinas y adrenalina. Las tres, tienen un efecto positivo sobre el cerebro y, de cierta manera, provocan una sensación de enamoramiento y bienestar con respecto al bebé, dejando de lado todo el sacrificio y cansancio del nacimiento.

Con información de Culturizando