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Salud

Adicción a los juegos de azar puede deberse a una lesión en el cerebro

Foto: quieropoker.com

(Caracas, 08 de abril. Noticias24).- Es normal que las personas no perciben sus posibilidades de ganar en los juegos de azar. Sin embargo esto podría estar causado por una serie de errores de pensamiento llamados distorsiones cognitivas.

Respecto a esto, una investigación realizada en la Universidad de Cambridge, Gran Bretaña revela que el daño cerebral que afecta a la ínsula (una zona del cerebro con un papel clave en las emociones) está directamente relacionado con la adicción al juego.

El síndrome de «falacia del jugador» ocurre cuando perder aumenta las ganas de seguir jugando y cada vez más hay más evidencia de que los jugadores con problemas de adicción son particularmente propensos a estas creencias erróneas.

En este estudio, dirigido por Lucas Clark, los investigadores examinaron las bases neurológicas de estas creencias en pacientes con lesiones en diferentes partes del cerebro.

«Creemos que la ínsula podría ser hiperactiva en los jugadores con problemas, haciéndoles más susceptibles»

«Creemos que la ínsula podría ser hiperactiva en los jugadores con problemas, haciéndoles más susceptibles a estos errores de pensamiento», informa Clark.

Se calcula que entre el 1 y el 5% de los jugadores se convierten en adictos, y es aquí cuando aparecen los problemas.

En otro estudio, los resultados del equipo investigadores liderados por el prestigioso neurocientífico Antoine Bechara, de la Universidad del Sur de California, han encontrado una parte del cerebro hiperactiva en los adictos al juego que los hace más susceptibles a esas distorsiones y que fue reseñado de forma amplia en el diario español ABC.

A continuación, las ocho «falacias» de los adictos al juego:

1.- La «isla» de las ilusiones
Una de las pruebas realizadas en esta investigación demostró que “la ínsula podría estar hiperactivada en los jugadores con problemas, haciéndolos más susceptibles a determinados errores de pensamiento”, indicó Lucas Clark, de la Universidad de Cambridge.

La insula es una estructura “enterrada” entre el lóbulo temporal y la parte inferior del lóbulo parietal , que juega un papel importante en funciones relacionada con las emociones y la regulación de la homeostasis del organismo.

Para esta parte del experimento, los participantes participaron en dos tareas diferentes de juego. La primera parte consistía en una máquina tragaperras en la que conseguían ganar y en otras veces estaban a punto de lograrlo.

En la segunda sección era un juego de ruleta que en el que hay que hacer predicciones del tipo rojo/negro, que favorece la aparición de falacia del jugador.

Como controles, participaron pacientes con lesiones en otras partes del cerebro, así como personas sanas que realizaban las mismas tareas.

Los grupos a la excepción de los pacientes con daño en la ínsula, aumentaron su motivación para jugar después de estar a punto de obtener premio en la máquina tragaperras y en el juego de la ruleta.

2. Falacia del jugador
El sesgo cognitivo alude a la reflexión de que el «azar» rige el juego y eso hace que después de varios intentos fallidos, se aproxima al premio de buena suerte. Esta creencia lleva a los jugadores habituales a perder grandes cantidades de dinero. Sin embargo, las oportunidades anteriores no alteran para nada las las probabilidades futuras.

3. Fijarse solo en lo «positivo»
Filtraje o abstracción selectiva, así es bautizada esta falacia del jugador. Consiste en tener una perspectiva en foco, como una visión en túnel, que solo prevé un aspecto de la situación. En este caso fija la atención en lo que más interesa para nuestro razonamiento. En el caso del juego, se tiende a recordar solo las veces que se ha ganado, pero no las muchas que se ha perdido.

4. En posesión de la razón
La falacia de tener razón consiste en la tendencia a probar, de manera frecuente, ante un desacuerdo con otra persona, que el punto de vista de uno es el correcto.

5. Pensamiento mágico
El «pensamiento mágico» es uno de los factores más relevantes en la conducta supersticiosa. Utilizar el «lapicero de la suerte» para marcar los números del bingo, porque en una ocasión cantamos línea marcando con él; comprar en una determinada administración de lotería; son acciones que en alguna ocasión se relacionaron con la obtención de un premio y por lo tanto resultan difíciles de erradicar, explica el psicólogo Nelson Tobón Álvarez en un artículo publicado en la Revista Virtual de la Universidad Católica de Norte, en Colombia.

6. Lo siento, luego es verdad
El racionamiento indica que nuestros sentimientos no predicen lo que va a ocurrir. Pero la racionalización emocional consiste en creer que lo que se siente es real, es lo que va a ocurrir. Esta ilusión puede reforzarse porque a veces efectivamente se acierta y se gana dinero, pero este pensamiento es totalmente ingenuo y la mayoría de las veces conduce a importantes pérdidas.

7. Confundir el azar con la suerte
En el juego no existe la suerte, sostiene Álvarez Tobón. Solo rigen las reglas del azar.

8. No buscar solución a los problemas
Existe cierta tendencia entre los jugadores habituales a no buscar solución a los problemas y dificultades en que se encuentran inmersos, pensando que la situación mejorá mágicamente en el futuro. Esta ilusión tiene un nombre en psicología: «falacia de recompensa divina»

Con información de ABC