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Salud

Juno: la proteína esencial para la fertilidad

(Caracas, 19 de abril. Noticias24).- Juno es el nombre que se le da a la proteína que permite el paso vital de la fertilización entre el espermatozoide y el óvulo, la cual desencadena la vida en los mamíferos. Este nuevo descubrimiento lo realizó el equipo del Wellcome Trust Sanger Institute, que permitirá nuevas vías para mejorar los tratamientos de fertilidad y desarrollo de anticonceptivos.

Los investigadores han descubierto la interacción de las proteínas en la superficie de los espermatozoides y en la del ovulo, esencial para crear la vida.

Según los investigadores, la fertilización es producida cuando un óvulo y un espermatozoide se fusionan para formar un embrión. En el 2005 se identificó una proteína clave llamada Izumo, que aparece en el esperma que reconoce el ovulo, pero la de su «pareja» el ovulo había permanecido oculta, hasta el momento.

Los expertos han descubierto una única proteína que debe emparejarse con el Izumo, la cual es imprecindible para la fertilización y dieron como nombre Juno, la diosa romana de la fertilidad y el matrimonio.

Diosa de la fertilidad

Gavin Wright, el autor principal del trabajo, aseguró que, «Por fin hemos resuelto un misterio de la biología que ha permanecido oculto durante años. Sin esta interacción esencial, la fertilización simplemente no sucede». El experto añadió que la información puede ser fundamental para mejorar los tratamientos de fertilidad y desarrollo de anticonceptivos.

Los investigadores crearon una versión artificial de la proteína Izumo para identificar a su «pareja» de unión en la superficie del huevo. De esta manera, descubrieron que ambas proteínas interactuaron en la superficie del óvulo para iniciar la fertilización.

Despúes, los investigadores desarrollaron ratones que carecían de Juno en la superficie de los huevos. Los roedores eran infértiles y sus óvulos no podían fusionarse de forma normal con el esperma, lo cual destacaba el papel fundamental que ejecuta la proteína en las hembras. Asimismo, los machos que carecen de Izumo también son infértiles, lo que sugiere el papel esencial que hace la proteína en la fertilidad masculina.

Unión débil

«Hemos descubierto que el emparejamiento Izumo-Juno es esencial para el reconocimiento espermatozoide-óvulo en cualquier organismo», afirmó Enrica Bianchi, del Wellcome Trust Sanger Institute. «La unión de las dos proteínas es muy débil, lo que probablemente explica porqué ha sido un misterio hasta ahora».

Dicha debilidad es la que ha permitido que Juno haya estado oculta en el tiempo. Los expertos encontraron que después de la fase inicial de la fertilización se produce una pérdida repentina de dicha proteína en la superficie del óvulo, lo cual la convierte en casi indetectable después de 40 minutos. Esto explica por qué el óvulo, una vez fecundado por el esperma, apaga su capacidad de reconocer otro esperma. Lo cual, evita la formación de embriones con más de una célula de esperma, ya que de otro modo tendría demasiados cromosomas y moriría.

Los investigadores ya están trabajando un estudio en mujeres infértiles para entender si los defectos en el receptor de Juno son una causa de la infertilidad. Si es así, entonces una simple prueba de detección genética podría ayudar a aplicar el tratamiento más adecuado para las mujeres que luchan para concebir de forma natural.

Con información de ABC.