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Salud

Alerta con los hombres tóxicos: 12 señales que dicen “no soy sincero”

Foto:Referecial/ Google

(Caracas, 20 de abril. Noticias24).- La kinésica es la disciplina que estudia el significado expresivo, apelativo o comunicativo de los movimientos corporales y de los gestos aprendidos. Junto a la proxémica y la paralingüística forma los tres aspectos más sobresalientes de la comunicación no verbal.

En muchas ocaciones se ha hecho uso de esta disciplina para intentar adivinar el significado del comportamiento externo del resto de las personas que nos rodean. En algunas de ellas, el análisis de los gestos ha tenido como objetivo adivinar si un hombre resulta atractivo para una mujer o viceversa.

Sin embargo, ha sido a la hora de identificar a los mentirosos (especialmente en un interrogatorio o durante una investigación policial) cuando más esfuerzo se ha puesto en el análisis gestual. En ese sentido, incluso la CIA ha publicado guías donde sus expertos explican de qué manera se puede averiguar si alguien no está diciendo la verdad.

Otro trabajo donde se exponen algunos gestos significativos es Hombres tóxicos. Diez maneras de identificar, tratar y recuperarse de los hombres que nos hacen la vida imposible , en el cual, su autora, Lillian Glass, ayuda al lector a identificar a esas personas tóxicas.

Existen varios tipos de personas tóxicas, entre las que se contaban el culpabilizador, el envidioso, el criticón, el agresivo verbal, el falso, el psicópata, el mediocre, el cotilla, el jefe autoritario, el neurótico, el manipulador y el orgulloso.

Las señales de las mentiras

“Que un hombre muestre una o dos de estas señales no significa necesariamente que esté mintiendo. Pero cuantas más señales veas, mayor será la posibilidad de que no esté diciendo la verdad.

Se encoge de hombros.
Se humedece mucho los labios porque tiene la boca seca: se aprieta los labios o se los muerde.
Se ve claramente cómo traga saliva.
No mueve las manos; las tiene totalmente inmóviles en el regazo.
El contacto visual es limitado; rompe el contacto visual y parpadea mucho.
Te mira fijamente y hay poca animación en su cara; expresión de máscara.
Se revuelve en el asiento o se muestra inquieto.
Tiene los hombros hundidos y la cabeza gacha, indicativos de vergüenza.
Movimientos de los pies.
La mano en el cuello.
Se rasca la nariz, la oreja, la cabeza o el cuerpo.
Suda, sobre todo en la frente y encima del labio inferior.
Una vez más es esencial tener en cuenta el contexto a la hora de interpretar las señales de engaño. Piensa en el tema del que estabais hablando y la pregunta que habías hecho.

Con información del Confidencial