X

Salud

Según un estudio cientos de miles de personas podrían tener prótesis de cadera tóxicas

Foto: EFE / David Fernández / Archivo

(París, 28 de febrero. AFP) Cientos de miles de pacientes en todo el mundo pueden haber estado expuestos a niveles significativos de metales tóxicos debido a defectos en las prótesis de cadera, aún cuando se conocía el riesgo, denunció el martes una investigación de la revista BMJ y la BBC de Londres.

La investigación de la revista British Medical Journal y la BBC apuntó a DePuy Orthopaedics, diciendo que la empresa siguió vendiendo estas prótesis de cadera incluso después de saber del riesgo.

El diario francés Le Figaro reveló por su parte que las prótesis de cadera ASR fabricadas por DePuy Orthopaedics, filial de empresa estadounidense Johnson and Johnson, fueron retiradas de los mercados de Australia y Estados Unidos en 2009, pero siguieron vendiéndose en Francia hasta julio de 2010.

«El escándalo de la prótesis de cadera ASR podría haber pasado desapercibido si el gigante estadounidense Johnson and Johnson no hubiera previsto tres mil millones de dólares para eventuales juicios», escribió Le Figaro.

Las prótesis de cadera, como los implantes mamarios, son dispositivos médicos y no tienen las mismas limitaciones comerciales que los medicamentos.

El diario francés Le Figaro reveló que las prótesis de cadera ASR fabricadas por DePuy Orthopaedics fueron retiradas de los mercados de Australia y Estados Unidos en 2009, pero siguieron vendiéndose en Francia hasta julio de 2010.

«Los métodos de regulación de los dispositivos médicos parecen más de la década de 1950 que del siglo XXI», dijo el profesor Nick Freemantle, del University College of London, citado en el BMJ.

Las prótesis ASR tienen la particularidad de articular metal sobre metal, un modelo considerado más resistente que las articulaciones cerámicas, pero tiene la desventaja, debido a la fricción, de liberar iones metálicos.

El riesgo de fuga de las prótesis de cromo-cobalto se sabe desde 1975, cuando los médicos descubrieron que el tejido local reacciona a los iones o átomos cargados, a partir de estos metales, dijeron los investigadores.

«Los iones también pueden filtrarse en el torrente sanguíneo extendiéndose a los ganglios linfáticos, el bazo, el hígado y los riñones antes de ser excretados en la orina», dijo la revista BMJ.

Pruebas de laboratorio también relacionaron el cobalto a una condición cardíaca conocida como cardiomiopatía e identificaron los iones de cromo como un probable cancerígeno.

El BMJ y el informativo de la BBC Newsnight dijeron haber visto un memorándum interno de DePuy de 2005.