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Salud

¡No más contar calorías y evitar carbohidratos! Conoce el único truco para adelgazar

Foto: Elconfidencial.com

(Caracas, 16 de julio. Noticas24).- Con el objetivo de desmontar mitos dietéticos, el bioquímico Rodney Bilton, profesor emérito de la Liverpool John Moores University, y el doctor Laurence Booth han escrito Know What To Eat (Supercritical) en el cual analizan los últimos descubrimientos en nutrición y explican qué alimentos son más saludables, cuáles no lo son en absoluto, cómo deben comerse y qué hábitos de vida debemos abrazar.

Come plátanos verdes

Los plátanos menos maduros, los cereales integrales, los vegetales y la fibra presente en todos ellos, contienen almidón resistente. Este almidón natural es resistente a la digestión, por lo que alcanza el intestino grueso casi intacto, y allí sirve como sustrato a las bacterias intestinales.

El almidón resistente es un carbohidrato pero, a diferencia del resto, su composición química no provoca que suban los niveles de azúcar en el cuerpo. Además, se trata de un nutriente que estimula la producción de glucagón, una hormona que acelera la quema de grasas.

Los plátanos verdes (cuánto más verdes mejor) son la mejor fuente de almidón resistente.

Evita el puré de papas

Ingerir el mínimo azúcar posible es fundamental para no ganar peso (o adelgazar) y mantener un buen estado de salud general.Para reducir la ingesta de azúcar es evidente que debemos dejar de consumir bebidas azucaradas y comidas procesadas, pero además tenemos que tener en cuenta cómo cocinamos nuestros alimentos.

La manera en la que procesamos nuestra comida afecta a la cantidad de azúcar que se libera en nuestra sangre. Por ejemplo, si hervimos una papa y la machacamos antes de comérnosla consumiremos un 25% más de azúcar que si la cortamos en láminas y la hacemos en el horno.

La papa y otros alimentos ricos en carbohidratos tienen grandes gránulos de almidón. Calentar y triturar estos (haciendo purés) rompe la membrana que los cubre, hace que sean más fáciles de digerir y acelera la incorporación del azúcar a tu sangre. Lo mismo ocurre con las frutas: comer la fruta directamente es mucho más saludable que tomarla en compota o zumo.

Cuánto menos manipulado esté un alimento menos azúcar se liberará cuando lo digiramos.

Ten cuidado con el tofu

Los vegetarianos que sustituyen la carne por el tofu y el queso de soja (que suelen componer la mayoría de hamburguesas vegetales y demás inventos), pueden sufrir algunas deficiencias de minerales, ya que ignoran en muchos casos como se comen estos productos en Japón.

Los granos de soja son ricos en una sustancia llamada ácido fítico, que puede bloquear la absorción de minerales esenciales como el calcio, el magnesio, el cobre, el hierro y, especialmente, el cinc.

El único truco para adelgazar que debes conocer

Durante mucho tiempo se nos ha insistido en que la grasa es mala para la salud. Debido a esto, hemos reducido su consumo, pero para ello hemos aumentado la ingesta de carbohidratos, algo que, según muchos científicos como Bilton y Booth, es lo que ha provocado el auge de la obesidad.

Se ha hablado largo y tendido sobre la absolución de la grasa, pero no tanto de las razones por las que su consumo no es tan malo: su enorme poder saciante. Al modificar nuestras dietas sustituyendo la grasa por los carbohidratos no sólo elevamos los niveles de azúcar en sangre, además paliamos nuestra hambre durante menos tiempo, lo que hace que acabemos comiendo más en general.

Según los autores de Know What To Eat, entender cómo combatir el hambre es mucho mejor para lograr adelgazar que contar calorías. El hambre se reduce modificando tu dieta para incrementar el tiempo en que estamos digiriendo de comida. Nuestro sistema digestivo ha evolucionado para extraer de forma rápida y eficiente toda caloría disponible en la comida, algo propio de una época en la que había que aprovechar cada nutriente, pues no sabíamos cuando volveríamos a comer. Pero ahora, esto se vuelve en nuestra contra.

Por suerte, nuestro sistema digestivo no puede actuar tan rápido a la hora de digerir las proteínas y las grasas. Es por ello que la sensación de hambre desaparece durante más tiempo después de una comida rica en proteína y grasas. Algo que no ocurre cuando tomamos carbohidratos: estos se digieren muy rápido por lo que tenemos hambre mucho antes.

Con información de El Confidencial