Imágenes noticiosas pueden traumatizar a los niños

Especialmente los niños y adolescentes de entre ocho y 14 años se sienten confundidos y alterados por las noticias. Crédito: Christian Röwekamp/dpa/tmn

HAMBURGO (dpa) .- Cuando los niños se ven confrontados con las imágenes explícitas que acompañan las noticias, los padres deberían estar presentes para explicarles lo que ocurre, aunque no siempre tengan que contarles toda la historia.

Las grandes noticias de los últimos meses, como el terremoto de Japón y sus consecuencias en la central nuclear de Fukushima, la muerte de Osama bin Laden en Pakistán o el brote de “E. coli” en Alemania ya resultan de por sí difíciles de afrontar para los adultos, por no hablar de los niños.

“Los padres deberían hablar con sus hijos sobre lo que sucede en el mundo, cómo la muerte de Bin Laden, y preguntarles qué han oído al respecto.”

“La idea de que los niños y los jóvenes deberían estar apartados de los acontecimientos terribles que ocurren en el mundo está obsoleta. Las imágenes de las noticias diarias son omnipresentes”, afirma Maya Goetz, profesora especializada en los medios de comunicación del instituto para la juventud y la televisión educativa en Múnich.

“Actualmente, para los padres supone un gran desafío proporcionar una explicación a cada caso”, opina Verena Weigand, instructora en un centro bávaro especializado en comunicación y protección de la infancia. Por un lado, es necesario considerar el nivel de conocimiento de los niños y su capacidad para procesar las noticias y, por otro, el modo en que los pequeños ven y escuchan la información.

“A menudo, los jóvenes no se informan a través de medios serios”, dice Weigand. Suelen recibir información poco equilibrada y se enfrentan a imágenes chocantes. “Los padres deberían hablar con sus hijos sobre lo que sucede en el mundo, cómo la muerte de Bin Laden, y preguntarles qué han oído al respecto.”

Especialmente los niños y adolescentes de entre ocho y 14 años se sienten confundidos y alterados por las noticias. “Con frecuencia, los más jóvenes no entienden el trasfondo y quieren escuchar las causas”, dice Weigand. “Los canales de televisión infantiles y otros medios de comunicación diseñados específicamente para los más pequeños son una buena forma de explicárselas.”

“Las noticias suelen mostrar a menudo imágenes de niños para apelar a la sensibilidad del espectador. Pero los niños se identifican con esos otros niños y se transfieren su sufrimiento o sus apuros a ellos mismos”

Sin embargo, algunos adultos confían en la capacidad de comprensión de los jóvenes escolares y les permiten ver los telediarios de la tarde. En estos casos, los muchachos no deberían ir a dormir inmediatamente después, quedándose solos con la información. “Eso es muy arriesgado en ese grupo de edad”, opina Weigand.

Entre los niños menores de ocho años lo más difícil es cuando ven imágenes de guerras o catástrofes naturales. A esa edad, la mayoría tiene una reacción muy fuerte.

“Las noticias suelen mostrar a menudo imágenes de niños para apelar a la sensibilidad del espectador. Pero los niños se identifican con esos otros niños y se transfieren su sufrimiento o sus apuros a ellos mismos”, añade.

En este sentido, explicar por qué existen las plantas nucleares ayuda a abordar acontecimientos como la catástrofe de Fukushima. Además, los padres pueden añadir que este tipo de desastres no son frecuentes. Pero siempre siendo honestos.

“Hay imágenes aterradoras que pueden desencadenar miedos y pesadillas. A veces son sólo una gota que colma el vaso de las emociones y hace que se derrame.”

“No se debería calmar a los niños basándose en información falsa”, sostiene Andreas Kruger, psicoterapeuta infantil en Hamburgo. Los hechos tienen que presentarse en las dosis adecuadas para evitar abrumar a los pequeños con demasiada información.

En su opinión, los niños menores de ocho años deberían estar protegidos lo máximo posible de las imágenes que puedan asustarlos. A medida que se hacen mayores, comienzan a entender los problemas que hay en el mundo y sus padres podrán responderles.

Según Krueger, un niño sano rara vez queda traumatizado por las imágenes de los telediarios. Sin embargo, los niños que han sido traumatizados al experimentar mucho sufrimiento en los primeros años pueden ser más susceptibles.

“Hay imágenes aterradoras que pueden desencadenar miedos y pesadillas. A veces son sólo una gota que colma el vaso de las emociones y hace que se derrame.”

Por Christiane Loell (dpa)