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Salud

Conozca el controversial estudio acerca del asco al incesto

Foto: Bio Neuquén

(Caracas, 16 de enero. Noticias24) – La Universidad de California en Santa Bárbara con ayuda de la Universidad de Hawái, da a conocer hasta que punto sentimos asco frente a un incesto, reconociendo que esto está gobernado por señales que no toman en consideración nuestras creencias. Aceptando ciertas parafilias.

El resultado del estudio fue publicado en la revista Nature, mostró conclusiones que desafían algunos principios básicos de la teoría freudiana. Según John Tooby y Leda Cosmides, de la Universidad de California, el instinto evoluciona naturalmente y no puede educarse.

De acuerdo con estos investigadores, todo lo que se necesita es vivir en el mismo hogar y observar el cuidado de nuestra madre, incluyendo hermanos o hermanas.

En tal sentido, los profesores Leda Cosmides y John Tooby, trabajaron con Debra Lieberman de la Universidad de Hawái, coincidiendo que en el subconsciente se crean paradigmas sobre una suerte de reglas relacionadas tanto con el altruismo como el asco por el incesto. Y precisamente, según estos académicos, los seres humanos tenemos un sistema innato que regula ambas actitudes.

Los datos del estudio demuestran que “el grado en que sentimos esas cosas está gobernado por estas señales que (…) predicen las relaciones sexuales con un hermano, lo cual funciona sin importar nuestras creencias.”

La profesora Debra Lieberman expone que queda claro que existe una relación directamente proporcional entre el asco por el incesto y lo que el estudio llama altruismo. Es decir, mientras más tiempo un hermano mantiene contacto con su madre al observar a su hermano, mayor es el asco identificado por medido del estudio.

Medidas similares se observaron al comparar el tiempo que familiares habían pasado juntos en la misma casa. De hecho, se encontró que “Si se reside en la misma casa mucho tiempo cuando niño, se los tratará como se trataría a cualquier hermano”. Un fenómeno que parece operar a nivel no consciente.

Pero el efecto más fuerte se observó en aquellos que vieron a la propia madre cuidando de un niño menor. “Eso los haría muy altruistas hacia ese bebé y les daría asco extraordinario la idea de tener relaciones con ese pequeño cuando sea adulto”.

Los resultados del trabajo mostraron que el sexo femenino es más sensible a esto. Aparentemente ellas tienen un olfato especial, por llamarlo de algún modo, ante las posibilidades hermandad.

Por ello el comentario inicial sobre las contradicciones de los resultados de este trabajo en relación con Sigmund Freud y sus teorías, quien describió, entre otros, el complejo de Edipo.

El famoso psicólogo austríaco pensó que, en el fondo, “uno se sentía atraído a los parientes, los hermanos y los padres y que se necesitaba la fuerza de la cultura y de la sociedad para mantenernos alejados del incesto”, el cual supuestamente estaría en nuestros corazones.

Según la Dra. Cosmides, considera probablemente que las ideas de Freud pudieron haber estado influenciadas por sus propios sentimientos; ya que él tuvo una nodriza que lo crió y amamantó. En estas circunstancias, pudo haber ocurrido que: “Lo que el cerebro piensa es que su mamá es alguien diferente de quien conscientemente sabe que es mamá”. De modo que podría parecer más o menos razonable sentir una atracción hacia su madre.

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Por: Julio C. Alcubilla B./ Noticias 24