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Salud

Estos son los abusos y fraudes que comete la industria alimentaria

Foto: Más salud

(Caracas, 16 de marzo. Noticias24).- Un reciente libro publicado por un ex directivo industrial revela como ciertos productos son ligados con excremento de ratas, pájaros y polvo de ladrillos con el objetivo de evadir impuestos o solo rendir sus capitales, situación alarmante que afecta la salud de los consumidores.

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Christophe Brusset, aseguró que lo único que le interesa a los industriales, al igual que a las cadenas de grandes superficies,es el dinero. no el bienestar o la salud de los consumidores.Por lo que recomendó estar atento a lo que vas a comprar para consumir.

La publicación de Brusset lleva por nombre,¡Como puedes comer eso!, un libro imprescindible para conocer los secretos de la industria alimentaria, que en su intento constante por maximizar todo lo posible sus beneficios comete fraudes que incluso pueden poner en peligro la salud de los consumidores.

Esta publicación tiene información de primera mano, pues Brusset laboró por más de 20 años en varios cargos entre los que destacan ingeniero, director de compras en pequeñas y medianas empresas como en multinacionales. Comenta que fue testigo de las prácticas. ahora ya retirado, ha decidido romper el silencio para poner en conocimiento del público el fraude de estas industrias. A continuación algunos de los ejemplos más usados en el fraude de alimentos y productos.

Las especies molidas: El exdirectivo relata casos de especias turcas molidas con excrementos de pájaros o pimientas y guindillas indias con excrementos de ratón. Todo para obtener el máximo beneficio posible. Además, narra como el azafrán molido se puede adulterar con polvo de ladrillo sin que el consumidor se de cuenta.

Otro caso peculiar es el del azafrán. España compra el azafrán a Irán, primer productor mundial de esta especia. Después que los estados Unidos, le compra el azafrán a España y lo vende como español, evitando, así el embargo impuesto por el país norteamericano a los iraníes.

Los granos de mostaza india comprados en el país asiático se usan para fabricar la conocida mostaza de Dijon en Holanda o Alemania. Tampoco las hierbas provenzales hacen honor a su nombre, sino que en realidad proceden de Albania o de países del norte de África.

El libro también desvela que todo alimento que tenga una mala presencia o color no es desechado por la industria alimentaria, sino que estos productos son rebozados y vendidos como congelados. Y esto sin contar todas las grasas y añadidos que contienen y que son perjudiciales para la salud.

Brusset también confirma el escándalo de hace unos años con los productos supuestamente de vacuno que contenían carne de caballo. En este caso, tal y como se anunció en su día, no es perjudicial para la salud, pero vender carne de buey cuando en realidad se trata de caballo es una práctica completamente fraudulenta.

Comenta que hay una lista infinita de carne producida fuera de la UE y criada con métodos prohibidos en la UE, yogures de frambuesa, elaborado con pasta de frambuesas y gusanos, uso de aditivos que no figuran entre los ingredientes, miel que solo es una mezcla de diferentes azúcares, productos elaborados con almendras que en realidad llevan albaricoques, fechas de caducidad completamente abusivas… y así hasta un sinfín de casos fraudulentos.

Y todos ellos, tal y como denuncia Brusset, se hacen con total impunidad, sin ninguna consecuencia para la industria alimentaria.