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Salud

El divorcio: ¿Un mal necesario? Conoce como afecta a los niños la separación de sus padres

(Noticias24 – Caracas, 15 de mayo de 2012).- El divorcio es la terminación de un matrimonio, sin que haya fallecido alguno de los cónyuges. Muchas parejas consideran que “en algunos casos” se trata de “un mal necesario para la familia”.

Según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) los venezolanos se divorcian luego de cinco años de matrimonio. Pero, ¿Conoce usted cómo se ven afectados los niños tras la separación de sus padres?.

Xabier Moñux, psicólogo y terapeuta familiar que forma parte de la Federación de Euskadi de padres y madres separados (Kidetza), explica que independientemente de cuál sea la causa del divorcio “cada niño reacciona de una manera diferente”, pero no descarta que en general “la sensación de desconcierto al enterarse es similar”, pues considera que “al estar acostumbrados a ver a sus padres juntos se niegan a admitir que esta situación se cambie”.

“Cuanto más pequeño es el niño, más dificultad tiene para entender”

Ante la separación de los padres, “muchos niños cambian su comportamiento, se muestran rebeldes y se deprimen”. Esta situación puede verse reflejada de forma negativa en la escuela, en su contacto con el resto de la familia, y en su convivencia social.

“Cuanto más pequeño es el niño, más dificultad tiene para entender, los niños mayores, puede que intenten buscar otras salidas no adecuadas“, explicó.

Los niños suelen mostrarse irritables o miedosos y pueden retroceder en conductas superadas

El especialista asegura que el divorcio afecta desde niños en proceso de formación dentro del vientre de su madre, hasta hijos adolescentes.

“Si la separación tiene lugar durante el embarazo, es probable que el niño se vea afectado por el estado de ánimo de su madre y, por lo tanto, pueda nacer con poco peso. Se puede ver afectado por un retraso en el desarrollo cognoscitivo o emotivo”, explicó.

Moñux reveló que los niños menores de 3 años de edad “suelen mostrarse irritables o miedosos y pueden retroceder en conductas superadas. Hacerse pipí en la cama o volver a hablar como cuando eran más pequeños” resulta ser uno de sus escapes.

Al producirse las separaciones con hijos entre los 3 y 6 años. “El niño no entiende, pero al notar que uno de los miembros de la pareja no duerme en casa, es probable que piense que es por su culpa“. No querer asistir al colegio, mentir al decir que sus padres duermen juntos y hasta disminución de la concentración pueden ser algunas de las consecuencias.

Si la separación tiene lugar durante el embarazo, es probable que el niño se vea afectado por el estado de ánimo de su madre

Si los niños del núcleo familiar superan los 6 años o alcanzan los 12, “aparecen sentimientos de rechazo, fantasías de reconciliación y problemas de lealtad“. Mientras más grandes “los hijos suelen manifestar sentimientos de vergüenza por el comportamiento de sus padres, incluso cólera o rabia hacia aquel que tomó la decisión de separarse”.

En el caso de los adolescentes “su autoestima se ve afectada y pueden llegar a desarrollar hábitos propios de edades superiores como fumar, beber o tener una mayor independencia“.

Aunque muchos niños suelen verse afectados por el divorcio de sus padres, siempre hay una excepción. Así lo manifiesta el psicólogo y terapeuta familiar quien resaltó que “las separaciones no necesariamente causan estas reacciones (…). Muchos de ellos superan la crisis familiar saliendo de ella reforzados y más maduros“.