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Salud

Fatiga Crónica, una enfermedad invisible y debilitante

Foto: Noticias24

(Caracas, 08 d emayo. Noticias24).- Principales motivos de consulta médica derivado, en la mayoría de los casos, de las grandes exigencias de la Venezuela actual y por otra parte, a la pérdida de la capacidad de adaptación del individuo al estrés que nunca merma, todo lo contrario, pareciera que cada vez hay más razones para angustiarnos lamentablemente.

Estadísticamente, se ha constatado que 80% de la población padece, en algún grado, esta patología, lo que genera gran ausentismo laboral y gastos importantes en servicios médicos, razón por la cual también disminuye la productividad y se incrementa el malestar que genera sentirse agotado constantemente.

Los síntomas más comunes de esta patología debilitante son la fatiga o el cansancio, aún después del reposo que limita las actividades comunes de cada día. Es más, muchas veces dicho malestar dura más de 24 horas después de hacer ejercicio. Por otro lado, dicho cuadro de cansancio generalizado empeora con la actividad intelectual y física.

Otras manifestaciones orgánicas que lo caracterizan o acompañan son una sensación de pesadez en los brazos y en las piernas, dolor de cabeza, hipotensión, dificultad para pensar con claridad, falta de memoria, concentración y de atención; insomnio, irritabilidad y depresión; adenopatías o lo que es lo mismo, inflamación de los ganglios linfáticos.

¿HAY SOLUCIÓN PARA ESTE MAL GENERALIZADO?

La Medicina Antienvejecimiento o preventiva evalúa este síndrome inicialmente cualitativamente, es decir, con un test que mide el nivel de estrés, un interrogatorio que sustenta la historia médica; y una evaluación cuantitativa a través de los exámenes de laboratorio.

La mencionada evaluación cualitativa consta de la valoración de una serie de eventos que hayan ocurrido en el último año de vida al paciente, lo cual puede dar señales del nivel de estrés al que está sometido y determinar su capacidad de adaptación. Una puntuación menor de 100 puntos expresa un nivel de estrés normal, entre 100 y 200 puntos se considera distress, y una mayor de 200 puntos indica una deficiencia en la capacidad de adaptación ante los agentes estresores, desgaste orgánico y envejecimiento.

Durante la evaluación clínica se le interroga al paciente si siente algún indicio de agotamiento y si este es más acentuado en la mañana, en la tarde, en la noche o durante todo el día. Si el cansancio se acentúa en las mañanas se debe a una debilidad de la glándula tiroides, puesto que las hormonas tiroideas activan el metabolismo basal y dan la energía matutina para iniciar las actividades. Si es por la tarde, se deriva de un funcionamiento débil de las glándulas suprarrenales que producen las hormonas del estrés y antiestrés, para mantener activo el cuerpo durante las tareas cotidianas. Si el agotamiento es en la noche es normal, ya que surge a partir de las actividades diarias.

TRATAMIENTOS PARA EQUILIBRAR LOS SÍNTOMAS

Todas las terapias que a continuación se describen están destinadas a recuperar la vitalidad, energía y fuerza de los pacientes para aumentar su capacidad de manejar el estrés cotidiano y su poder adaptación. En consecuencia, la finalidad es que el afectado pueda cumplir con la mayor efectividad posible sus compromisos personales, familiares y laborales, al mismo tiempo que posterga lo más posible todos los procesos de envejecimiento prematuro conservando su juventud biológica.

Tratamientos de desintoxicación: Consisten en la eliminación de radicales libres de oxidación, metales pesados y metabolitos celulares residuales por medio de lo que se denomina hidroterapia ionizante, la hidroterapia de colon y los sueros de quelación.
Tratamientos de revitalización: Se trata de darle a las células los minerales, vitaminas y aminoácidos por medio de sueros antienvejecimiento y terapias de repolarización celular.
Tratamientos específicos: Son terapias regenerativas realizadas con extractos celulares de cada sistema glandular, potenciado con plasma rico en plaquetas y células madre autólogas.
Ozonoterapia: El ozono tiene efectos beneficiosos en el organismo humano. Este incrementa el suministro de oxígeno a los tejidos, mejora el sistema inmunitario, disminuye los radicales libres porque es modulador del estrés oxidativo. Además, es un poderoso bactericida, fungicida y viricida. Se recomienda realizarlo por vía general y localmente en los puntos de dolor.

Con información de atusaludenlinea.com