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Salud

¡Atención! La población más susceptible que debe vacunarse contra la gripe

Foto: Europa Press

(Caracas, 23 de octubre – Europa Press).- Con motivo del inicio de las campañas de vacunación de la gripe por parte de las comunidades autónomas, el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, a través del Consejo Inter territorial del Sistema Nacional de Salud, ha aconsejado vacunarse contra esta enfermedad a los mayores de 65 años, bebés a partir de los 6 meses de vida, embarazadas, sanitarios y otros grupos de riesgo.

Y es que, según ha recordado el departamento que dirige María Luisa Carcedo, la vacunación es una de las medidas de salud pública más eficaces para prevenir la aparición de enfermedades e incluso la muerte en algunos casos y, en concreto, la antigripal es la medida “más efectiva” para evitar la aparición de complicaciones causadas por el virus de la gripe en las personas que tienen un mayor riesgo de adquirirla.

Y es que, según ha recordado el departamento que dirige María Luisa Carcedo, la vacunación es una de las medidas de salud pública más eficaces para prevenir la aparición de enfermedades e incluso la muerte en algunos casos y, en concreto, la antigripal es la medida “más efectiva” para evitar la aparición de complicaciones causadas por el virus de la gripe en las personas que tienen un mayor riesgo de adquirirla.

Los principales síntomas de la gripe son fiebre de hasta 39ºC, escalofríos, dolor de cabeza, dolores musculares, estornudos, tos intensa y persistente, rinorrea, lagrimeo y faringitis leve. Los síntomas de la gripe pueden confundirse con los de otras patologías respiratorias, como el catarro común, por lo que se recomienda consultar al médico de Atención Primaria o al pediatra.

“Es una enfermedad auto limitada con una evolución de cinco a siete días, aunque algunos de los síntomas pueden durar entre dos y tres semanas. La vacunación es la medida más eficaz para prevenir la gripe y sus complicaciones”, ha insistido el Ministerio, para recordar que existen otras medidas que también logran disminuir la transmisión del virus.

Estas son: taparse la boca al toser o al estornudar, preferiblemente con pañuelos desechables; lavarse con frecuencia las manos, sobre todo después de haber tosido o estornudado: y procurar no reutilizar los pañuelos empleados al estornudar o limpiar las secreciones nasales.
Con el objetivo de minimizar los riesgos que esta enfermedad puede tener en los principales grupos de riesgo, Sanidad ha recordado que el Sistema Nacional de Salud (SNS) va a proporcionar las vacunas de manera gratuita a estos colectivos.

Concretamente, se va a hacer especial énfasis en la necesidad de la vacunación a los mayores de 65 años que conviven en instituciones cerradas, y a los bebés a partir de seis meses y adultos con enfermedades crónicas cardiovasculares (excluyendo hipertensión arterial aislada) neurológicas o respiratorias, incluyendo displasia bronco-pulmonar, fibrosis quística y asma.

Del mismo modo, se va a poner especial atención a los menores a partir de seis meses y adultos con diabetes mellitus; obesidad mórbida; enfermedad renal crónica y síndrome nefrótico; hemoglobinopatías y anemias; hemofilia y trastornos hemorrágicos crónicos, así como receptores de hemoderivados y transfusiones múltiples; asplenia; enfermedad hepática crónica, incluyendo alcoholismo crónico; enfermedades neuromusculares graves; e inmunosupresión (incluida la originada por la infección por VIH, por fármacos, incluyendo tratamiento con eculizumab, o en los receptores de trasplantes).

Completan la lista aquellos pacientes con cáncer y hemopatías malignas; implante coclear o en espera del mismo; fístula de líquido cefalorraquídeo; enfermedad celiaca; enfermedad inflamatoria crónica; trastornos y enfermedades que conllevan disfunción cognitiva: síndrome de Down, demencias y otras. En este grupo se hará un especial énfasis en aquellas personas que precisen seguimiento médico periódico o que hayan sido hospitalizadas en el año precedente.

Otros grupos son los estudiantes en prácticas en centros sanitarios, las personas que proporcionen cuidados domiciliarios a pacientes de alto riesgo o mayores, aquellos que conviven en el hogar, incluidos los menores a partir de los 6 meses de edad, con otras que pertenecen a algunos de los grupos de alto riesgo, por su condición clínica especial (citados en el punto 2), las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, con dependencia nacional, autonómica o local, bomberos, servicios de protección civil, personas que trabajan en los servicios de emergencias sanitarias, y personal de instituciones penitenciarias y de otros centros de internamiento por resolución judicial (incluyendo centros de acogida de inmigrantes).

Personas con exposición laboral directa a aves domésticas o a cerdos en granjas o explotaciones avícolas o porcinas y también a aves silvestres son otros de los grupos a los que el Ministerio de Sanidad va a poner el foco de atención, con el fin de reducir la oportunidad de una infección concomitante de virus humano y aviar o porcino, disminuyendo la posibilidad de recombinación o intercambio genético entre ambos virus.