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Salud

Conozca las alergias típicas y atípicas que puede padecer el cuerpo humano

Foto: Gallo Images/Archivo

(Caracas, 23 de julio. Noticias24) – La página Web «ABC.es» publicó un artículo sobre las alergias que pueden padecer los seres humanos. Según señala, este tipo de reacciones son conocidas como anafilaxis o anafilaxia.

Desde la alergia al sol hasta la alergia al semen, sin olvidar el pólen y los ácaros, la penicilina, entre otros, son algunas de las hipersensibilidades dignas de curiosidad y estudio.

A continuación el artículo publicado por el diario español:

«No es Lupus», diría el televisivo doctor House. Porque algunas de estas anafilaxias podrían ser dignas de la aclamada serie de diagnóstico médico. Y es que, más allá de las típicas alergias que que sufrimos los españoles (al pólen y a los ácaros, alimentarias, a la penicilina, al veneno de las abejas o a ciertos medicamentos), exiten en el mundo hipersensibilidades dignas de nuestra curiosidad.

Alergia al sol o urticaria solar. Consiste en la reacción de la piel en forma de ronchas En medicina también erupción solar polimorfa. Se recomienda la exposición solar paulatina. Para los casos en los que el brote aparezca en forma de granitos con las primeras exposiciones al sol, los expertos de la clínica Ruber, recomiendan una exposición paulatina acompañada de la ingestión de alimentos antioxidantes como la zanahoria, que tiene cualidades fotoprotectoras.

Alergia al ejercicio. La Anafilaxia inducida por ejercicio puede ser mediada por alimentos o medicamentos. Suele presentarte entre dos y cuatro horas después de la ingestión de ciertos alimentos o cuando se ingiere el alimento inmediatamente después del ejercicio. La reacción puede ir desde la picazón y la urticaria hasta la hipotensión y el colapso.

Alergia al agua o urticaria acuagénica. Existen muy pocos casos en el mundo. El contacto de la piel con el agua produce una reacción cutánea muy molesta que consiste en un enrojecimiento y picor que tarda horas en desaparecer. El problema se complica si pensamos en que la saliva, las lágrimas o el sudor contienen el líquido elemento. Un auténtico infierno.

Alergia a la carne. Es una de las nuevas alergias, según la SEAIC y en términos científicos se conoce como «alergia a alpha-gal», por la especie de azúcar que lo provoca, presente en la carne de mamíferos. Así, la «alpha-gal» no se encuentra ni en la carne de ave ni en la de pescado.

Alergia al semen. Debido a su sintomatología, suele ser confundida con una Enfermedad de Transmisión Sexual. En realidad se trata de una hipersensibilidad a los compuestos del líquido seminal, que en casos más extremos puede llegar a ser combatida con anticuerpos que produce el propio cuerpo femenino. Es una de las alergias mas extrañas.

Alergia al frío o «urticaria a frigore». La sintomatología es similar a la de la alergia al sol, pero puede ir acompañada de dolores de cabeza y abdomen, malestar general o incluso fiebre. Para su diagnóstico se utiliza un simple cubito de hielo para observar la reacción del cuerpo ante un contacto más o menos prolongado.

Alergia a la presión. También conocida como dermatografismo o «Escritura sobre la piel», puesto que el roce con la dermis provoca una hinchazón exagerada y visible en el cuerpo debido a la vasoconstricción. Puede aparecer de forma aislada.

Alergia a las ondas electromagnéticas. Las opiniones de los expertos chocan en torno a la electrosensibilidad. La reacción sería muy variada: picores, dolor en músculos y articulaciones, dolores de cabeza,… Y su diagnóstico, de lo más complicado.

Alergia a la vibración mecánica. Aunque parezca mentira, también la vibración puede provocar reacciones externas en el cuerpo de algunas personas, como irritaciones y urticarias. De hecho, existe un test de vibración que se aplica durante unos minutos sobre una extremidad para observar la reacción cutánea inmediata.

Alergia al sudor. En realidad los expertos se niegan a incluir el sudor dentro de los alérgenos que pueden afectar al cuerpo humano y prefieren achacarlos a sustancias químicas procedentes de alimentos, bebidas o cosméticos que serían secretadas a través de la piel.

Por Teresa Ródenas