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Te damos ingeniosas ideas para que te vengues de tu ex (+historia)

Foto:tu.es.com

(Caracas, 15 de enero. Noticias24).- El año pasado, en pleno inverno (el inverno madrileño puede ser tan duro como el siberiano), Elena, mi novia, se fue de casa enfadada. No sé por qué habíamos discutido y tampoco importa mucho. Lo que importa es que Elena, antes de irse, apagó la calefacción.

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Traigo a colación esta insignificante anécdota para hablar de mis gustos en lo que a venganza se refiere: este gesto despiadado (“despiadado”) de Elena es el tipo de venganza que me gusta. La venganza inocua y divertida.

Dos apuntes antes de seguir. Hay distintas formas de fraguar una venganza y distintos tipos de ex. No es lo mismo dejar que ser dejado. Si eres el dejador, la venganza te convierte en mala persona; si eres el dejado, la venganza te redime. Aunque desde esta esquinita siempre nos posicionaremos en contra de ella.

PERO, en el hipotético caso de tener que darse tiene que ser ácida e, insistimos, inocua porque de lo contrario estarás siendo una persona tóxica.

Otro matiz: no hay que confundir despecho con venganza. Despecho es eliminar a tu ex de todas las Redes Sociales. Venganza es usurpárselas porque te sabes todas sus contraseñas.

La confusión viene dada de que hay un punto en el que venganza y despecho se mezclan. Ese punto es Alejandro, un amigo. Alejandro empezó a salir con una chica de clase. Alejandro y la chica siguieron juntos hasta que acabó la carrera (objeto que nos servirá dentro de dos frases: la foto de la orla, en ella aparecen Alejandro y su ex). Alejandro empezó a salir con otra chica. La otra chica puso una foto de ella encima de la cara de su ex… en la foto de la orla. Venganza y despecho unificados y elevados a la máxima potencia.

Otro caso es el de un chico que compartía cuenta de Netflix con su ex novia y decidió que la mejor forma de vengarse de ella era cambiando la clave justo antes de que llegara al capítulo final de la serie.

Retomamos el tema y la premisa del titular. Venganza, cuál. Insistimos: hay que ser ácido, mordaz, buena persona: apología de la leve maldad (maldad exacerbada sería mandarle un nude a tus ex suegros). Leve maldad podría ser ir a casa de tu ex con la excusa de recuperar un libro o una camiseta y en el trayecto comprar un par de truchas. Luego habría que esconderlas en algún punto de la casa.

Asimov estableció tres leyes para la robótica. Yo reduzco a dos las normas sobre la venganza. La venganza tiene que ser graciosa (para ambas partes) e inofensiva. O no será.

Con información de trends.noddus.com