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Salud

Europa propone que personas con sida ayuden y asesoren a nuevos enfermos

Foto: dreamstime

Roma, 19 jul (EFE).- Asesorar a nuevos enfermos de sida y ayudarles a mejorar su calidad de vida a través de testimonios de personas ya infectadas son dos de los grandes objetivos del Programa Europeo de Apoyo entre Iguales SHE, presentado hoy en Roma durante la VI Conferencia de la Sociedad Internacional de Sida (IAS).

“Es mucho más útil que una persona que tiene VIH sea quien explique a otra mujer infectada cuestiones relativas al tratamiento, al diagnóstico o a la calidad de vida, ya que es una fuente más creíble por su experiencia y por la empatía” que suscita, explica a los medios españoles la psicóloga social y gerente de la Sociedad Española Interdisciplinar del Sida, María José Fuster.

Según la doctora, que tiene sida desde hace 21 años y ha participado en la redacción del programa SHE junto a otras mujeres infectadas y personal sanitario de seis países europeos, el que presta ayuda conoce perfectamente los problemas del que la precisa porque ha pasado por situaciones y dificultades similares.

“Cuando una persona se contagia, le asaltan tres grandes temores: ¿Cuándo me voy a morir?, ¿qué me va a pasar si inicio el tratamiento? y ¿quién me va a querer a partir de ahora?”

“Cuando una persona se contagia, le asaltan tres grandes temores: ¿Cuándo me voy a morir?, ¿qué me va a pasar si inicio el tratamiento? y ¿quién me va a querer a partir de ahora?”, señala Fuster, quien insiste en que al tratar directamente con “un igual” muchos de los miedos que tiene el paciente desaparecen.

“Ven que estás bien y se convencen de que es posible”, añade Fuster, antes de precisar que la red de apoyo es “fundamental” para afrontar la enfermedad y el tratamiento contra el sida, que, según los últimos estudios, es efectivo en el 96 por ciento de los casos.

La doctora de la unidad del VIH del Hospital General de Vigo Celia Miralles se muestra de acuerdo con las afirmaciones de Fuster y explica que, a pesar de la creencia generalizada, el colectivo de mujeres es uno de los más afectados por el VIH, ya que las características de sus órganos genitales las convierten en sujetos más vulnerables.

“Hay barreras estructurales, económicas y también de confianza porque todavía hay muchos prejuicios en torno a la posibilidad de trabajar en un hospital con una persona con VIH”

“Cuando hablamos de nuevos casos, la relación de contagio es de tres hombres por cada mujer, pero cuando nos centramos en relaciones heterosexuales la ratio pasa a ser de 1,3 hombres por una mujer”, subraya Miralles, quien advierte de que en los últimos años se ha observado un repunte en las enfermedades de transmisión sexual y en los embarazos no deseados de chicas jóvenes.

Todavía no se ha precisado cómo será la implantación del programa SHE en España, pero Fuster avanza que la idea es incorporar, a partir del próximo año, a personas con VIH en las unidades de sida de los hospitales españoles, aunque reconoce que la iniciativa puede suscitar cierto rechazo entre el personal sanitario.

“Hay barreras estructurales, económicas y también de confianza porque todavía hay muchos prejuicios en torno a la posibilidad de trabajar en un hospital con una persona con VIH”, indica la psicóloga social, quien espera que este programa ayude a “normalizar” la enfermedad y a que desaparezca la “discriminación” que padecen estos enfermos.