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Salud

Comer champiñones tiene grandes beneficios para la salud (+detalles)

   

Foto: Europa Press


(Caracas, 13 de marzo – Europa Press).- Una investigación de la Escuela de Medicina Yong Loo Lin de la Universidad Nacional de Singapur (NUS) ha descubierto que las personas mayores que consumen más de dos porciones estándar de hongos, como champiñones o setas, por semana pueden tener un 50% de probabilidades reducidas de tener deterioro cognitivo leve.

Una porción se definió como tres cuartos de taza de champiñones cocidos con un peso promedio de alrededor de 150 gramos. Dos porciones serían equivalentes a aproximadamente la mitad de un plato. Si bien los tamaños de las porciones actúan como una guía, se demostró que incluso una pequeña porción a la semana podría ser beneficiosa para reducir las posibilidades de deterioro.

«Esta correlación es sorprendente y alentadora. Parece que un solo ingrediente comúnmente disponible podría tener un efecto dramático en el deterioro cognitivo«, ha señalado el profesor Asistente Lei Feng, del Departamento de Medicina Psicológica de la NUS, y autora principal de este trabajo.

El estudio que se ha realizado durante seis años, de 2011 a 2017, recopiló datos de más de 600 adultos mayores chinos de más de 60 años que viven en Singapur. La investigación se llevó a cabo con el apoyo del Life Sciences Institute y el Mind Science Center en NUS, así como del Consejo Nacional de Investigación Médica del Ministerio de Salud de Singapur.

Los resultados, que se han publicado en el ‘Journal of Alzheimer’s Disease’, muestran que muestran que además podrían identificarse otros factores dietéticos que podrían estar asociados con un envejecimiento cerebral saludable y un menor riesgo de afecciones relacionadas con la edad en el futuro.

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El deterioro cognitivo leve se suele considerar como la etapa entre la disminución cognitiva del envejecimiento normal y la disminución más grave de la demencia. Las personas mayores afectadas a menudo muestran algún tipo de pérdida de memoria o olvido y también pueden mostrar déficit en otras funciones cognitivas como el lenguaje, la atención y las capacidades visuoespaciales. Sin embargo, los cambios pueden ser sutiles, ya que no experimentan deficiencias cognitivas incapacitantes que afectan las actividades de la vida cotidiana, que son características del Alzheimer y otras formas de demencia.

«Las personas con deterioro cognitivo leve aún pueden realizar sus actividades diarias normales. Entonces, lo que tuvimos que determinar en este estudio es si estas personas de la tercera edad tuvieron un peor desempeño en las pruebas neuropsicológicas estándar que otras personas de la misma edad y nivel educativo», ha explicado Feng.

Los investigadores realizaron entrevistas y pruebas exhaustivas con las personas mayores para determinar un diagnóstico preciso. «La entrevista tiene en cuenta la información demográfica, el historial médico, los factores psicológicos y los hábitos alimenticios. Una enfermera ha medido la presión arterial, el peso, la estatura, la empuñadura y la velocidad al caminar. También realiza una prueba de pantalla simple sobre cognición, depresión y ansiedad», han explicado.

Después de esto, se realizó una evaluación neuropsicológica estándar de dos horas, junto con una calificación de demencia. Los resultados generales de estas pruebas se analizaron en profundidad con expertos psiquiatras involucrados en el estudio para obtener un consenso de diagnóstico.