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Salud

Entérate por qué las personas pueden sentir calor o frío (+detalles)

Foto:Europa Press


(Caracas, 07 de abril. Noticias24).-El aumento o descenso de la temperatura ambiente genera que puedas sentir frío o calor, sin embargo en ocasiones hay personas que constantemente presentan sensaciones de calor en ambientes frío y al contrario, en esta oportunidad te revelamos por qué esto ocurre.

El responsable de todo es el cerebro. Sí, es el encargado de regular la temperatura corporal y de mantener nuestro organismo en una temperatura confortable, según afirma en una entrevista con Infosalus, la miembro del Grupo de Trabajo de Dermatología de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), la doctora Jenny Dávalos Marín.

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Es decir, que si hace calor se activan una serie de mecanismos biológicos, como puede ser el sudar, por ejemplo. En el caso de que haga frío tenemos la necesidad de abrigarnos o de comer alimentos ricos en grasa o en hidratos de carbono, por ejemplo; y todo con el objetivo de mantener el organismo en una temperatura entre los 35 y los 37 grados centígrados.

La experta de la SEMG llama además la atención sobre el hecho de que en una misma familia el padre, la madre, los abuelos y los hermanos reaccionen de forma diferente ante la misma temperatura. ¿A qué se debe esto?

“Por ejemplo, para muchas personas una temperatura de 23-25 grados centígrados es confortable, permite estar sin sufrir calor, pero para otros no y les es necesario abrigarse. Es decir, todas las personas percibimos de forma diferente el frío porque tenemos diferentes respuestas biológicas ante la misma temperatura a la que estamos expuestos”, remarca la especialista.

“La cantidad de grasa corporal proporciona más protección contra el frío. Quienes son delgados, o tienen un bajo índice de grasa corporal, probablemente estarán menos protegidos frente a las bajas temperaturas. Sin embargo, esto no quiere decir que debamos engordar para dejar de ser frioleros, ya que esto trae consigo muchos más riesgos de salud”, añade.

Por otro lado, resalta que las mujeres son más frioleras que los hombres ya que, según explica, están más preparadas para afrontar las temperaturas extremas. “Cuando están en un ambiente frío, las mujeres tienen 2 mecanismos para regular la temperatura: Cierran los vasos sanguíneos de la piel para impedir que se pierda calor, y luego tienen una mayor proporción de grasa subcutánea que en el caso del hombre, por lo que pierden menos el calor por radiación, conservando así más calor.

¿hay que abriga a los niños y ancianos?

Además, la miembro de la SEMG señala que los niños no son más sensibles al frío que los adultos, pese a la creencia popular de que haya que abrigarles más. “La termorregulación de los pequeños es igual que la nuestra: sienten el calor o el frío con la misma intensidad que nosotros. Casi siempre, los niños no son más sensibles al frío que los adultos; más bien al contrario, tienden a ser más activos, ya que corren y saltan sin parar, lo que adultos; más bien al contrario, tienden a ser más activos, ya que corren y saltan sin parar, lo que les facilita el hecho de entrar en calor”, advierte.

Eso sí, Dávalos reconoce que los recién nacidos son una excepción, debido principalmente a la inmadurez de su sistema nervioso central, ya que aún están desarrollando los mecanismos para guardar el calor, y enfriar el cuerpo cuando la temperatura se incrementa.

En este contexto, la miembro de la SEMG indica que abrigarse en exceso no es malo, pese a esa tendencia de abrigar más a los niños o a los ancianos por miedo a que enfermen. “El niño o el anciano sudarán, y el sudor se quedará macerado por las sucesivas capas de ropa. Pero más allá de eso, no es perjudicial, sin olvidar que el sudor puede enfriar la piel y manifestarse como frío. Hay que valorar si un poco menos abrigado su hijo o el abuelo saldrán a la calle igual de protegidos, además de cómodos”, sentencia Dávalos.

Con información de Europa Press