Según un estudio: Comer alimentos saludables cuesta más dinero

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WASHINGTON, ago 4 (Reuters) – Comer alimentos más saludables como indican las nuevas guías puede sumar un 10 por ciento al presupuesto en comida de los estadounidenses.

Investigadores de la University of Washington observaron el impacto económico de seguir los nuevos lineamientos alimenticios de Estados Unidos, que recomiendan consumir más potasio, fibra alimentaria, vitamina D y calcio, además de evitar las grasas saturadas y el azúcar agregado.

Los consejos alimenticios intentan combatir las crecientes tasas de obesidad registradas en Estados Unidos, pero los resultados del estudio destacan algunos obstáculos de adoptar los nuevos hábitos recomendados.

En un artículo publicado el jueves en Health Affairs, investigadores informaron que comer más potasio, el más costoso de los cuatro nutrientes aconsejados, puede sumar unos 380 dólares a los costos anuales promedio de una persona en alimentos.

Los estadounidenses gastan unos 4.000 dólares anuales en alimentos, según el Departamento de Agricultura. Al mismo tiempo, consumir más calorías provenientes de grasas saturadas y azúcar reduce los costos generales en comida, indicó el estudio.

Pablo Monsivais, profesor asistente de la University of Washington y uno de los autores de la investigación, señaló que el Gobierno debería tener en cuenta el impacto económico de las guías alimenticias.

Sabemos que las guías alimenticias no están generando una gran diferencia en lo que comemos y en nuestra salud en general”, expresó el investigador. “Y creo que lo que falta es tener en cuenta que tienen que ser económicamente adecuadas”, agregó.

“Enfatizan ciertos alimentos sin tener muy en cuenta cuáles son más asequibles”, dijo Monsivais.

Más de un tercio de los niños y dos tercios de los adultos de Estados Unidos son obesos o tienen sobrepeso.

En el estudio, los autores recolectaron cuestionarios sobre hábitos típicos de alimentación de 1.123 personas de King County, en Washington, y calcularon cuánto costaba cada dieta según los precios minoristas de los alimentos en tres supermercados locales.

No obstante, el equipo no tuvo en cuenta los costos de comprar en locales de comida rápida, lo que posiblemente aumentarían el costo de los alimentos por persona.

La investigación también halló que es más costoso consumir más fibra alimentaria y vitamina D y que las personas con ingresos promedio mayores eran más propensas a comer alimentos más saludables.

Monsivais señaló que cuando aconseja consumir más frutas y vegetales, el Gobierno debería también mencionar cuáles son las opciones más económicas. Por ejemplo las bananas y la papa son las fuentes de potasio más baratas.

Colocar la dimensión económica en las guías alimenticias sería muy útil para aquellos más marginados, pero también para todos (…) los que buscan ahorrar dinero en la economía actual”, añadió el autor.