Internet, la otra batalla sobre Irak

Por Hugo Alconada Mon | La Nación, Argentina.- “Juba” es su nombre de guerra. Es un francotirador de la insurgencia iraquí­ y se adjudica la muerte o las heridas de cientos de soldados norteamericanos. Para probarlo muestra videos de sus “cacerí­as” en Internet, que generan un debate creciente en este paí­s sobre los lí­mites de la libertad de expresión.

“¡Allahu Akbar! ¡Allahu Akbar!” (“Alá es grande! ¡Alá es grande!”) se lo escucha celebrar cuando derriba a un soldado estadounidense, que logra refugiarse detrás de su carro Humvee de combate. Su cántico se reitera en otros videos, los que en las últimas semanas comenzaron a aparecer en algunos de los portales de video más populares de este paí­s, como YouTube o Google Videos.

Sus filmaciones, junto a las de otros miembros de la insurgencia iraquí­ y de grupos fundamentalistas, exhiben la sangre, la crudeza y los horrores de la guerra en Irak que la Casa Blanca presiona para borrar de los medios masivos de comunicación desde que comenzó la invasión, en marzo de 2003. Pero Internet ofrece demasiados vasos comunicantes como para parar su difusión.

Niños mutilados; soldados estadounidenses heridos en las calles; cadáveres en descomposición; atentados explosivos y francotiradores, como Juba seleccionando ví­ctimas, y eliminándolas, son apenas un atisbo de lo que está disponible ahora para los cibernautas norteamericanos.

Los fanáticos islámicos son los responsables de sólo algunas de las filmaciones. Otras provienen de las propias tropas norteamericanas, que suben a Internet imágenes de su vida cotidiana en Irak, incluso a pesar de las restricciones que impone en ciertos casos el Departamento de Defensa.

Más de 65.000 personas vieron en las últimas dos semanas, por ejemplo, la filmación de Juba derribando al marine negro. Y aunque la cifra de videntes parezca baja, no lo es dado su efecto multiplicador: el video puede ser visto directamente en YouTube, o ser descargado -y lo fue- y reenviado a otros websites -como Ogrish.com o Flurl.com-, donde se repitió la dinámica, según comprobó LA NACION.

El Pentágono reconoce el impacto de las nuevas tecnologí­as en la guerra que libra por el favor de la opinión pública. Logró reducir al mí­nimo las fotografí­as de los ataúdes, y las cadenas de televisión apenas difunden algo más que las conferencias de prensa de los voceros militares desde hace meses o a sus periodistas opinando desde la Zona Verde de Bagdad, pero la Web ofrece todo lo demás.

“El Comando Central está al tanto de que estamos peleando con un enemigo adaptable que usa Internet como una fuerza multiplicadora y para conectarse”, comentó el mayor Matt McLaughlin, según lo cita de The New York Times. “Al-Qaeda usa Internet y los medios para alentar la percepción de que es más capaz de lo que es”, afirmó.

El recuerdo de Vietnam

Los familiares y simpatizantes de los soldados, por su parte, critican que esas imágenes aparezcan en los portales de Estados Unidos que son visitados por millones de usuarios cada dí­a, donde, por ejemplo, se albergan junto a filmaciones de estrellas del pop local. Presionaron a sus ejecutivos hasta que retiraron algunos de los más cruentos. Algunos, detectados ayer por LA NACION, se borraron horas después.

La directora de Marketing de Youtube, Julie Supan, basa esa decisión en la violación de las reglas que todo usuario debe aceptar antes de subir un video a la Red, las que prohí­ben la instigación a la violencia “o la difusión de material de guerra que muestre muertos, sean soldados norteamericanos o de cualquier otra clase”.

Para el Pentágono resulta un asunto por demás sensible, que recuerda lo vivido en los años 60 y 70, cuando uno de los í­conos del periodismo televisivo de este paí­s, Mike Wallace, viajó a Vietnam y difundió imágenes que aún hoy repercuten en esta sociedad. Fue la primera guerra que se peleó en los livings de millones de norteamericanos. Ahora, 30 años después, Internet es el último frente de batalla.

Insurgentes aportan, por ejemplo, el video Islamic jihad army, en el que muestran cómo preparan una bomba y la colocan a la vera de un camino polvoriento para luego volar por los aires un camión militar estadounidense, hecho que se repite, con mayor crudeza, en IED attack on Humvee.

Pero otros videos se basan, paradójicamente, en material que infantes de marina estadounidenses filman para ellos y colocan en Internet o que medios internacionales graban y difunden en otros paí­ses -como el llamado Justicia norteamericana en Irak-, pero que jamás ven la luz en los medios masivos de Estados Unidos.

Otros se concentran, simplemente, en lo que parece ser la vida cotidiana en Bagdad. El video IED (artefacto explosivo improvisado, por sus siglas en inglés), de YouTube, exhibe cómo un Humvee se salva por apenas un segundo de volar por los aires y sigue su camino por una carretera desierta, con los marines celebrando estar vivos.