Una abuela blogera que causa furor en la Red

Nació en Muxí­a (A Coruña) el 23 de Diciembre de 1911 y la semana pasada, por su cumpleaños, su nieto “como es muy cutre” le regaló un blog… y ella tan feliz, porque le encanta internet.

Con una gran energí­a y muchas ganas de contarlo todo, Marí­a Amelia coge el teléfono y explica, para los lectores de 20minutos, cómo empezó su afición a internet y la aventura de su blog “A mis 95 años”

“Hace un año vi este internet y me encantó. Desde entonces sólo querí­a comprar internet, pero como soy muy mayor y tengo cataratas, pues me echaba para atrás”, explica.

Pero su pasión por internet es muy fuerte: “Estoy admirada de lo que se puede aprender. Puedes conocer las noticias, las vidas de las personas… Es el mejor invento que he visto en mi vida”, dice casi emocionada.

“A mí­ de internet me gusta todo”, añade.

Ante esta pasión y la cantidad de cosas que puede contar de su casi un siglo de vida, Daniel, su nieto, tení­a muy claro que un blog era el mejor regalo para su abuela.

Ahora, cuando la bitácora todaví­a no ha cumplido su primera semana de vida, ya se ha convertido en todo un fenómeno de internet, recogido en multitud de medios y blogs.

“Estoy asustada con tantas llamadas, yo no soy nadie, soy una persona corriente. Además, no sé expresarme bien”, explica Marí­a Amelia con una elocuencia y una vitalidad que parecen desmentir sus palabras.

“Muchos -cuenta- me tienen por una vieja loca, porque dicen que quiero ser joven y que no me doy cuenta de que soy vieja.”

Marí­a Amelia (como Don Andrés, el abuelo de la blogosfera) anima a la gente mayor a acercarse a internet, pero nuevamente insiste en que no aspira a nada con su blog, en que ella no es nadie especial.

En la bitácora (ayudada por su nieto en el teclado) cuenta y contará historias de su vida, hablará sobre sus ideas polí­ticas y sus gustos: la literatura, la poesí­a (destacando la gallega) y el teatro que tanto le gusta.

En definitiva, contará gracias a internet lo que antes no podí­a contar, “porque tení­a que estar callada”.

Fuente: 20 minutos