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Tecnología

El correo electrónico cumple 40 años conectando al mundo

Foto: Patrick Seeger/ DPA

WASHINGTON (dpa) – ¿Sabías que el correo electrónico cumple 40 años en 2012? El primer mensaje por correo electrónico fue enviado en 1972 por el técnico estadounidense Ray Tomlinson. Claro que en verdad podría haberse comunicado también a viva voz. Porque la computadora a la que envió el mensaje estaba en la habitación de al lado.

El símbolo @ (arroba) lo conoce mucha gente, ya que aparece en todas las direcciones de correo electrónico. Pero pocos saben que es un símbolo muchísimo más antiguo que el correo electrónico. Algunos investigadores creen que ya existía en la Edad Media, representando una medida de tamaño o peso.

Ray Tomlinson, el creador del correo electrónico tal como lo conocemos hoy día, utilizó el símbolo @ hace 40 años para separar el nombre del usuario del correo del nombre de su servidor. Quería estar seguro de utilizar un símbolo que no apareciera en el nombre de ningún usuario. Por ello eligió la arroba.

Escribes un email, es decir, un correo electrónico, y haces click en “enviar”. Inmediatamente, éste sale hacia el destinatario, a quien le llega de forma casi instantánea. ¿Pero qué ocurre en el camino para que ese texto tuyo llegue a otra pantalla, la cual además puede estar en el extremo opuesto del planeta?.

Es decisivo que esté bien escrita la dirección del destinatario

Es sencillo: Al igual que con la tradicional carta manuscrita enviada por correo en un sobre y con sello postal, es decisivo que esté bien escrita la dirección del destinatario. Ello evita que el correo termine en el buzón electrónico equivocado.

Al darle a la tecla “enviar” o “send”, tu computadora se dirigirá primero que nada a tu proveedor de correo electrónico. Puede ser Google, que tiene el gmail, Yahoo! o hotmail, entre otros. El servidor de este proveedor, que es una gran computadora, se hará cargo de hacer llegar a su destino tu mensaje electrónico.

Para ello, primero que nada, tu computadora se tiene que identificar ante el servidor. Le avisa que quiere enviar un mensaje y le comunica tu dirección de correo electrónico. Luego le informa al servidor el destinatario de tu mensaje y cuál es el contenido del mismo.

En principio, el servidor tiene entonces toda la información para enviar tu mensaje. Pero se encuentra con un problema: las computadoras no pueden reconocerse en Internet mediante direcciones tipo fulano@gmail.com. Sólo se reconocen con números, que son como el documento de identidad de cada usuario. Estos números de identidad se llaman direcciones IP. IP significa en inglés internet protocol (protocolo de Internet).

El servidor de tu proveedor de Internet conoce la dirección de correo electrónico de tu amigo, al que le enviaste el mensaje. Pero no su número IP correspondiente. Por ello pide ese dato a una especie de oficina de informes de Internet, llamada DNS. Estas siglas significan en inglés domain name system (sistema de nombres de dominio). El DNS traduce la dirección de correo electrónico de tu amigo y la convierte en un número IP: ¡ahora sí puede iniciar su camino tu mensaje!

El correo llegará primero al servidor de tu destinatario. Este servidor revisa si el correo electrónico que le llega realmente corresponde a ese servicio de Internet. Y si es así, deposita el mensaje en el buzón electrónico correspondiente. Todo este proceso puede llevar a tu mensaje por todo el mundo, dado que los servidores están ubicados en países diversos. De todos modos, en general no tarda más que unos instantes en llegar. Mucho menos de lo que toma leer esta nota.