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Tecnología

Los usuarios de Megaupload se preguntan, ¿dónde están mis archivos tras el cierre del servicio?

Megaupload, a parte de ser un servicio que permite intercambiar archivos que violan el derecho de autor – películas, series, música y videojuegos-, también le da la oportunidad al usuario de guardar y enviar archivos de su propiedad de una manera legítima.

Los dueños del popular servicio de almacenamiento e intercambio de archivos ‘online’ están acusados en EEUU de cinco delitos contra los derechos de autor y por blanqueo de dinero, y las autoridades estadounidenses aseguran que son “responsables” de “piratería masiva en todo el mundo”.

El servicio también servía para enviar documentos de su propiedad que eran muy grandes para ser distribuidos por correo.

Luego de esta noticia varios usuarios elevaron sus quejas debido a que tenían una cuenta “premium” para no solo intercambiar archivos, sino para enviar documentos de su propiedad que eran muy grandes para ser distribuidos por correo.

El abogado Carlos Sánchez Almeida, autor del blog Jaque perpetuo, aconseja a las personas que tuvieran cuentas con archivos y documentación privada que adopten dos medidas “con carácter de urgencia”, ante la escasez de información.

La primera, “recopilar el máximo de información del que dispongan en su ordenador y sistemas de almacenamiento doméstico, acerca de la información intervenida, muy especialmente aquella que afecte a la intimidad personal y familiar”. En segundo lugar, “localizar y guardar la información bancaria que acredite el pago de los servicios de Megaupload”.

¿Cómo funcionan los servicios de Megaupload?

Por distintas opciones de pago, un usuario podía disfrutar de una membresía de este servicio para enviar o descargar documentos, sin límite de descarga y lo hacía a la máxima tasa de velocidad porque tenía prioridad sobre los usuarios gratuitos. Tampoco tenía límite de almacenamiento.

“No se trata de un sistema de intercambio de persona a persona (P2P). Megaupload alberga los contenidos en sus propios servidores y la descarga es directa, mucho más rápida”. Cuando alguien subía un archivo, se generaba un enlace, que Megaupload suministraba al internauta.

Megaupload era algo más que un servicio de intercambio P2P

Todo aquel que conociera el enlace podía acceder al archivo. “De ahí que Megaupload alegara históricamente que no tenía por qué conocer lo que los internautas almacenaban en sus servidores”. Obviamente, si el titular de este enlace lo distribuía a terceros, todos aquellos que lo supieran podrían disfrutar del mismo acceso. “De hecho, las páginas de enlaces que ofrecen una descarga desde Megaupload lo que están haciendo es tramitar el acceso a través de uno de esos códigos”.

Una diferencia con servicios de la competencia es que Megaupload permitía, a través de Megavideo, al usuario que hubiera subido un filme, o quien tuviera la llave de acceso, verlo por streaming (sin descarga). Si el internauta no estaba suscrito al servicio tenía un límite de 75 minutos al dia. El cliente premium no tenía límite. Megaporn era un servicio similar dedicado a contenidos porno.

Mientras los clientes premium disfrutaban del servicio sin recibir mensajes publicitarios, los usuarios gratuitos se la encontraban en la operación de acceso al archivo deseado. Megaupload consideraba importante para su negocio albergar contenido que fuese apetecible y aumentara su clientela premium.

Con información de El Mundo y El País de España