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DPA: ¿Sol frío o calentamiento de la Tierra?

Foto: HO / NASA / AFP

(Berlín 9 febrero. Dpa) Europa sufre en estos momentos el invierno más frío en décadas y a la vez, se habla de culpa por calentar la Tierra. ¿Se puede enfriar el planeta mientras se diluyen los hielos polares? Europa puede ser cada vez más fría, aventuran los científicos, pero ¿por el maltrato de la capa de ozono, las oscilaciones oceánicas o el enfriamiento del sol?

El Instituto de Investigaciones Climatológicas de Potsdam (PIK) lanzó un modelo de seguimiento global del calentamiento, mientras el nuevo libro “Die Kalte Sonne” (El sol frío) sugiere que el problema es más que humano y reposa en la influencia del astro rey.

“La temperatura global, en la mayoría de mediciones, no ha subido desde 1998”, dijo a dpa uno de sus autores Fritz Vahrenholt. “Lo que sí hay son menos vientos en Europa”, añadió en referencia a que podría deberse más bien a un ciclo solar y a las oscilaciones de los océanos cada 60 años.

El gélido invierno parece confirmar los desarreglos climáticos y confirmar la versión de los partidarios apocalípticos. Algunos científicos están prediciendo fríos más extremos si la placa ártica al norte de Europa prosigue su deshielo con la dinámica vista ahora.

Sin embargo el exconsejero de Medio Ambiente de Hamburgo Fritz Vahrenholt, ahora director ecológico en la gran energética alemana RWE, y el geólogo Sebastian Lüning atribuyen a un enfriamiento solar aquello que la pauta científica viene adjudicando a excesos de los usos e industrias humanas.

Vahrenholt coincide de entrada con tesis alternativas, como la del presidente checo, Václav Klaus, en cuyo libro “Planeta azul, no verde” criticaba una “nueva religión del miedo” y una “instrumentalización política de la culpa” humana. La responsable de medio ambiente en el partido de la canciller Merkel, Marie-Louise Doett, también apunta que habría “mucha política y no tanta ciencia” tras la fiebre climática.

Foto: AFP PHOTO/ Hrvoje POLAN

Vahrenholt es presidente de Innogy, la filial renovable de RWE, y en “Kalte Sonne” lanza la idea de que “el cambio climático no se está produciendo realmente”. Argumenta que, lo que padecería la Tierra y todo el sistema, sería “unos de los conocidos ciclos solares”.

Explicó a dpa que Lüning y él empezaron a reparar en la ralentización de los vientos en el norte de Europa, en conexión con los inviernos fríos, “lo que apunta más a un ciclo solar”. Vahrenholt acusa al Panel Intergubernamental sobre el Clima (IPCC) de estar en parte en manos de personal de Greenpeace y Adena.

Tras recibir el premio Nobel de la Paz en 2007, la propia ONU se ha tenido que comprometer a revisar los trabajos del IPCC. Sus informes, según Vahrenholt, llegarían a los políticos “despojados de las causas naturales” y centrados en el CO2. “Es una cuestionable actuación de la comunicación política y científica lograr que un alza del porcentaje de CO2 en el aire, de un 0,028 a un 0,039, se convierta en el único factor climatológico importante.

¿Ateridos pues de frío o también de culpa? Los científicos mantienen que los gases de efecto invernadero producidos por el hombre calientan la tierra y provocan el deshielo ártico. A su turno, Ralf Jaiser, del Instituto Alfred Wegener de Bremerhaven, añade que la menor cantidad de hielo templa el agua y el aire a su alrededor. Esto provocaría, mediante complejos mecanismos de sustitución, la afluencia de fríos vientos árticos hacia Europa.

En esta influencia sobre los inviernos continentales coinciden el Instituto Oceanográfico Leibniz y el PIK de Potsdam. Pero Jaiser insiste en que esto no cuestionaría el calentamiento global sino sólo explica un desarrollo, durante parte del invierno, en una pequeña región de la Tierra: “Sólo decimos que en el Ártico es más cálido y entre nosotros más frío y que en las cumbres de montaña hace ahora un tiempo atípicamente templado y llueve”.

Se sabe que el cambio climático tiene repercusiones sobre los campos, los bosques y los ríos, tanto como sobre el hombre. De lo que se carecía hasta ahora era de un modelo de representación para el futuro y es lo que una comparativa mundial de simulaciones por ordenador pretende demostrar, según anunció el director del PIK.

El reputado instituto de Potsdam coordinará el proyecto con el International Institute for Applied Systems Analysis (IIASA). Se trata de poder contemplar en relación distintas zonas de la Tierra, desde los ecosistemas a la agricultura, los depósitos de aguas o la sanidad. Los primeros resultados pasarán a formar parte del quinto informe del IPCC y aparecerán el próximo año.

El proyecto ISI-MIP (Inter-Sectoral Impact Model Intercomparison Project) analizará las diferencias de un posible calentamiento global de dos grados, en comparación con uno o tres grados, y “ayudará a cerrar un intolerable agujero en el informe del Consejo Mundial del Clima”, dijo el director del PIK, Hans Joachim Schellnhuber.

El director de RWE, sin embargo, insiste en su citado estudio que la principal influencia sobre el clima está en la actividad solar y en sus campos magnéticos, que compara con la evolución registrada en el siglo XIX.

Junto a ello, los fenómenos de las oscilaciones cada 60 años de las corrientes del aire y oceánicas, tanto en el Pacífico y en el Atlántico habrían tenido una influencia muy superior al CO2 sobre el clima. La mano del ser humano en ello estaría “muy sobrevalorada”.

En opinión de los autores, “un sol más frío” jugaría a favor del tiempo para el calentamiento, con lo que las previsiones para 2100 serían improbables. “No hay ningún estudio solvente sobre la futura actividad a largo plazo del sol”. Pero se barrunta que el sol, según la tradición, también podría hibernar por ciclos.