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Tecnología

DPA: conozca la carrera espacial para llegar a la luna

Foto: AP Photo/NASA/Neil A. Armstrong

(BERLÍN, febrero. Dpa) “El Águila alunizó”. Las palabras transmitidas por el astronauta estadounidense Neil Armstrong hace más de 40 años desde la superficie de la Luna fueron escuchadas en la Tierra con gran emoción. El “Águila” (Eagle, en inglés) era el módulo espacial con el que Armstrong había bajado a la Luna desde la nave espacial Apolo 11. Era la primera vez que un ser humano llegaba a la Luna.

Más de 500 millones de personas de casi todo el mundo siguieron en vivo la transmisión televisiva del alunizaje, el 21 de julio de 1969. Se veía a Armstrong caminando sobre la Luna y clavando una bandera estadounidense. Su país quería mostrar al mundo que había ganado la carrera por llegar primero al satélite terrestre.

Estados Unidos competía para ello con la Unión Soviética, un país hoy disuelto del que formaba parte Rusia. Los dos países querían mostrarse como el más poderoso del mundo. Llegar a la Luna era una forma de exhibir ese poderío. Y más aún si se lograba transmitir esa hazaña por televisión a todos los demás países.

Pero la carrera espacial comenzó mucho antes. La Unión Soviética había sido la primera en lanzar naves al espacio y también la primera en enviar a un ser humano a navegar por el espacio. Los estadounidenses se propusieron entonces tomarse la revancha siendo los primeros en pisar la Luna. Y así fue.

Luna ardiente y congelada

La Tierra está rodeada por una burbuja de aire, la atmósfera, que la protege de las temperaturas extremas, además de permitir la respiración de los seres vivos. La Luna carece de atmósfera.

Por ello, los rayos solares alcanzan su superficie sin que los frene el aire, generando altísimas temperaturas, de hasta 120 grados Celsius. Algo similar ocurre durante la noche: no hay aire que retenga algo del calor diurno, por lo que la temperatura en la Luna cae hasta los 150 grados bajo cero.

Para que te hagas una idea: Con más de 30 grados sentirás gran calor y transpiración. Y si la temperatura baja hasta 1 grado bajo cero, preferirás ir con guantes, gorro y bufanda por las calles. El frío y el calor lunares se hacen más temibles todavía, porque la noche y el día no duran allí unas pocas horas, sino catorce días cada uno.