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Tecnología

El Mundo: ¿Quién necesita un título cuando puede aprender gratis en Internet?

Foto: Patrick Seeger / DPA / Archivo

(Caracas, 20 de mayo – Noticias24).- Aunque pueda parecer extraño, cada vez más gente adquiere conocimientos por iniciativa propia sin el objetivo de obtener un título a cambio, sobre todo quienes con un título en sus paredes quieren ampliar sus conocimientos.

Son casos como el de Rodrigo Martínez, quien decidió seguir las clases de la plataforma de aprendizaje Code Year para ampliar sus conocimientos de programación de páginas web: «Es perfecto para obtener un conocimiento general que te permita después profundizar». O el de José María Mateos, quien está inscrito en dos cursos, uno de diseño de programación en Udacity.com y otro de Criptografía de la Universidad de Stanford.

«En un par de horas se cuenta más en ellos que en un par de semanas con los profesores que ‘sufrí’ en la carrera», explica. Ambos estudiantes tienen en común una titulación superior, trabajo fijo y la inquietud suficiente para no estancarse en su formación, además del nivel de inglés necesario para poder seguir los temas.

Las universidades también cambian

Recientemente, en The New York Times, el comentarista David Brooks escribía sobre la irrupción en los campus universitarios de un «tsunami» que supondrá la reestructuración del modelo educativo a través de Internet.

Aseguró que aunque «las dudas están justificadas, hay razones para ser optimistas» porque «la educación ‘online’ permitirá a millones de estudiantes acceder a los mejores profesores». Además, podría reforzar el papel de las escuelas como centro de transmisión del conocimiento, debate o investigación si se puede suprimir de su cartera de labores la de enseñar datos o replicar en persona el contenido de los libros de texto.

Esta nueva oportunidad no es despreciada por las grandes universidades. Muchas de ellas se han volcado con Apple en iTunes U, la plataforma educativa de la compañía de la manzana que permite descargar clases, tanto gratuitas como de pago, de más de 1.000 universidades de 123 países, entre ellas varias españolas.

Compartir, llave del cambio

Aunque es difícil poner pegas a estas nuevas vías de aprendizaje, casi todos los expertos consultados coinciden en que todavía no son una alternativa a la formación superior tradicional, sino más bien un complemento. Es más, cada uno de estos sistemas se puede entender de forma diferente por su carácter teórico, práctico o de apoyo formativo.

Su principal inconveniente es el idioma. Ya es posible aprender matemáticas, física, historia, programación o criptografía a través de Internet. Pero para hacerlo hace falta un alto nivel de inglés porque ni las plataformas ni la mayor parte de su contenido están aún traducidos a otros idiomas.

Un hecho que prueba que, al igual que ocurrió con la expansión de la Wikipedia, para la democratización de la educación solo hace falta gente dispuesta a compartir. En el caso de la enciclopedia libre el requerimiento fue compartir conocimientos. En el de las nuevas plataformas de aprendizaje es compartir, además, tiempo. Tiempo para articular y enseñar lo que cada uno sabe y aprender lo que los demás conocen.

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